Ahora le toca a la minería
La norma será presentada en el centro minero Bolívar por el presidente en ejercicio, Álvaro García, indicaron en fuentes gubernamentales. A un lector desprevenido esto no le llamaría la atención, pero Bolivia es un país minero y nada de lo que se relaciona con minería debería pasársenos...
La norma será presentada en el centro minero Bolívar por el presidente en ejercicio, Álvaro García, indicaron en fuentes gubernamentales. A un lector desprevenido esto no le llamaría la atención, pero Bolivia es un país minero y nada de lo que se relaciona con minería debería pasársenos desapercibido. Por eso, veremos algo de Glencore. Glencore es una empresa fundada por Marc Rich, quien hace apenas una semana murió en Lucerna, Suiza. Su relación con Bolivia fue siempre muy importante pero no por lo transparente.De Marc Rich, se ha publicado que fue uno de los hombres más corruptos del mundo. Esto es algo de lo que se sabe: Cuando se creó, Glencore se llamaba Rich Co. En los años sesenta Marc Rich controlaba la Philip Brothers, una empresa íntimamente ligada a COMIBOL y a COMSUR, que controlaba la famosa empresa Mathilde Mines Corp. La relación entre COMSUR y Marc Rich pasa por el Citicorp (Citigroup-Cititrust). Glencore tiene intereses en cinco fundiciones de zinc en el mundo y controla alrededor de 420.000 toneladas de la capacidad de procesamiento de zinc, el doble de Cobre y es el octavo comercializador más grande de aluminio en el mundo. Conocido como “El hombre de Metal”, alias “El Matador” Marc Rich ha sido calificado como “el gran dragón de la corrupción” (Ver: “La Fortuna del Presidente”, de Andrés Soliz Rada), en tanto que L’ Express, de París, prefiere designarlo como “Monsieur pétrole”.Porque Glencore no solamente es corporación minera, sino que está vinculada al poco ingenuo negocio del petróleo, no solo por ser dueña del barco que provocó uno de los derrames más contaminantes de la historia, sino por otros emprendimientos que convendría investigar.Sería imperdonable repetir historias que a Bolivia aún le están doliendo, como las que protagonizaron los grandes mineros de la “rosca”, o los “medianos” entre los cuales se destaca aún el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que hizo su fortuna ligado a Glencore.En nuestra cultura existe la generosa actitud de considerar que “no hay muerto malo” y la reciente muerte de Marc Rich inhibirá y posiblemente hará prescribir algunas investigaciones, pero nada desaparece totalmente, sólo se transforma y de esas “transformaciones” queremos ocuparnos ahora que la nueva ley minera parece que ya se está aplicando.La minería, a propósito, es un serio problema en varios países vecinos, principalmente en el Perú y en Colombia. Ahora que estamos trabajando juntos y que no hace ni un mes hubo reuniones de Unasur para plantear mejor aprovechamiento de nuestros recursos naturales, es más que oportuno ocuparnos a fondo de la minería. Todos, con amplia y muy democrática participación de toda la sociedad civil.¿Alguna objeción?


