Y ahora la APTDEA
Se comenzaron a sentir los efectos políticos de las pasturas asumidas por el gobierno ecuatoriano, no solamente en los “casos” Assange y Snowden, sino también en sus medidas de gobierno que afectan a los poderosos, como es la intención de evitar la explotación petrolera en Yasuni.Siempre...
Se comenzaron a sentir los efectos políticos de las pasturas asumidas por el gobierno ecuatoriano, no solamente en los “casos” Assange y Snowden, sino también en sus medidas de gobierno que afectan a los poderosos, como es la intención de evitar la explotación petrolera en Yasuni.Siempre se debe analizar las causas, para entender los efectos y en este caso la causa es Yasuni y el efecto se llama APTDEA el régimen gringo de “preferencias arancelarias” que se trata de mostrar como la “sanción” por las causas Assange y Snowden, confundiéndonos.Esas preferencias arancelarias se supone que son un premio por “la lucha contra las drogas”, en la cual Estados Unidos pierde puntos diario, porque allí el consumo, que debería ser la verdadera “causa” para esa “guerra”, se incrementa todos los días. Además, esas cuestionables “preferencias” ya se debían terminar, por extinción natural, dentro de un mes, pero la prensa ecuatoriana (y también de otras latitudes) pretende ignorar o minimiza declaraciones como esta:El director de la Agencia de Promoción de Exportaciones, Pro Ecuador, Manuel Echeverría, señaló que “el mayor porcentaje de productos enviados a EE.UU. no ingresa por la ATPDEA, por lo tanto, el impacto sería mínimo.“Claro que sin APTDEA hay una afectación, pero no significa el fin del comercio con Estados Unidos. Para eso se están creando medidas compensatorias, y dentro de la potestad de Pro Ecuador es seguir abriendo mercados”, puntualizó Echeverría.Este régimen arancelario, como dijimos, debe concluir “por muerte natural” el próximo 31 de julio para Ecuador, el año 2008 Estados Unidos suspendió la ATPDEA para Bolivia por “su falta de cooperación en la lucha contra las drogas”. En estos días, algunos grupos económicos ecuatorianos estaban realizando gestiones en Washington para extender el APTDEA, no porque realmente fuera vital para su país, sino por sus intereses de grupoEn medio de este cabildeo se presentó el caso Snowden, que derivó en el pedido de dos senadores gringos para que no se renovara la ATPDEA para el Ecuador en caso de otorgarse el asilo. Ahí está, como decimos nosotros, “la verdadera madre del cordero”, pero concentrándose en Assange y en Snowden despistan lo de Yasuni, que sí es vital para algunas corporaciones petroleras.Además, muerto Hugo Chávez, el presidente del Ecuador Rafael Correa mejoró su protagonismo en temas de integración bolivariana y eso es otro asunto que al gobierno de los Estados Unidos no le debe gustar ni un ápice.Como si fuera poco entró en vigencia en Ecuador una ley de comunicaciones que afecta a grandes grupos mediáticos, como los que tenía la familia Capriles en Venezuela o los de Clarín, en la Argentina. Dejemos por fuera los “tradicionales” grupos, como el de Murdoch y de Berlusconi, y comenzaremos a entender mejor el embrollo de asilos, reservas petroleras y otras arandelas.No es trabajo fácil, pero vale la pena hacerlo.


