Sobre asilos y sobre petróleo

Esta sobreinformación concentrada, sin embargo, tiene la particularidad de acaparar tanto nuestra atención, que descuidamos otras informaciones que pueden ser tan importantes como la “sobredimensionada”, o quizás más, como por ejemplo el creciente interés por encontrar en el vecino...

Esta sobreinformación concentrada, sin embargo, tiene la particularidad de acaparar tanto nuestra atención, que descuidamos otras informaciones que pueden ser tan importantes como la “sobredimensionada”, o quizás más, como por ejemplo el creciente interés por encontrar en el vecino Paraguay ese también tan “sobrevalorado” petróleo. Intentaremos tocar los dos temas.Sobre el asilo, es evidente que Estados Unidos se siente con pleno derecho de aplicarlo cuando quiere y a quienes quiere. Por eso permanecen allá “asilados” varios personajes que tienen cuentas pendientes en sus países de origen. Entre ellos hay varios bolivianos.Lo lógico sería que Estados Unidos respetara a otros países que deciden asilar a alguna persona, no importa si esa persona es requerida por Washington bajo cualquier argumento. Esos argumentos han perdido mucha credibilidad, especialmente desde que se resolvió invadir Irak por la supuesta existencia de armamento atómico que nunca existió realmente.Si dejamos volar la imaginación y suponemos que Bolivia “asila” a Edward Snowden pero para entregarlo exige a Estados Unidos que también entregue a los bolivianos allí “asilados” veríamos que la realidad es que no existe reciprocidad.De todas maneras esa es una situación hipotética muy poco probable de volverse realidad y, por eso, pasaremos al otro tema de hoy: Paraguay y el “presunto” petróleo. Una fuente empresarial usualmente confiable asegura lo siguiente:“Hay gran cantidad de pequeñas empresas internacionales explorando Paraguay, todas con mucho entusiasmo. Está aumentando la actividad, las empresas de estudios sísmicos se han establecido en el país y algunas compañías parecen listas para comenzar a perforar el próximo año”. Si se llega a encontrar petróleo, el esquema de regalías vigente es atractivo y, una vez satisfecha una modesta demanda nacional de 28.000 barriles por día, hay mucho que vender a los países vecinos, continúa. Y aquí viene lo más interesante de esta información porque la fuente que es BNA se pregunta: “¿Podría Paraguay ser el próximo gran productor de hidrocarburos de América Latina? Muchos creen que sí, incluido el presidente del país”. Y concluye: “los especuladores han hecho gala de las riquezas petrolíferas de Paraguay desde la sangrienta Guerra del Chaco que causara estragos entre 1932 y 1935, y a la fecha no se ha extraído nada. ¿Quién garantiza que la situación realmente ha cambiado?” De aquí hacia adelante se podría especular “sin medida ni clemencia”, tanto en el tema del asilo y su aplicabilidad en forma recíproca o simplemente autoritaria, como en el de la presunta existencia de Petróleo en el vecino Paraguay. Y hay tema de sobra para los expertos, que en ambos casos no solo existen, sino sobran.Nosotros, simplemente, trataremos de mantenernos informados.


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