Reflexiones desde el Cursillo: Constancia
Pero que hermoso sería que en nuestra vida haya coherencia de lo que vivimos con lo que creemos.Nuestro cristianismo habría llegado a la meta si en nuestra vida daríamos testimonio de la caridad que nos pide El Señor.Pero ¿Qué entendemos por caridad? La caridad es el amor a Dios y a los...
Pero que hermoso sería que en nuestra vida haya coherencia de lo que vivimos con lo que creemos.Nuestro cristianismo habría llegado a la meta si en nuestra vida daríamos testimonio de la caridad que nos pide El Señor.Pero ¿Qué entendemos por caridad? La caridad es el amor a Dios y a los hermanos.Debemos ver a Cristo en nuestros hermanos, no nos olvidemos de que el juicio final se basará en la caridad.Decía que es necesario ser coherentes en nuestro cristianismo, no podemos ni debemos separar nuestro diario vivir de nuestra fe.No dejemos a Cristo en la antesala de determinadas actividades. El Señor no puede ser como el sombrero que cuelgas en el perchero al entrar y volverlo a tomar al salir.Dondequiera que entre, debe poder entrar Él contigo, dondequiera que estés, debe poder estar Él.No separes tu fe, tu piedad de tu vida diaria.No abras brechas entre tu hacer y decir.Que tu vida en la iglesia no esté en contradicción con tu vida en la calle o en el trabajo, o en el hogar.Que los de arriba y los de abajo reconozcan sin demasiado esfuerzo tu parecido, como un aire de familia con Cristo.Decía también que es emocionante ver el acercamiento al Señor en algunas ocasiones o fechas especiales de la iglesia, pero nuestro acercamiento hacía Quién nos ama y nos acompaña a lo largo de nuestra vida, debe ser constante, debe ser de cada día.¿Quién ha visto a las hormigas? Van, vuelven, corren hacia aquí, hacia allá, bajan, suben, si no pueden ir derecho hacen una circunvalación pero van, y para el invierno tienen llena la despensa.¿Has visto las estalactitas de las cuevas? Es el milagro de una gota de agua que persevera en su propósito a través de los siglos.¡Qué palacios de encanto ha ido construyendo el agua! que fue filtrando en la tierra, hace quizá millones de años; estuvo colgada como una lagrima en el techo de la cueva, al fin se desprendió para hacerse arte en la estalagmita y estalactitas que son como el monumento a la constancia de una gota de agua.Cuanto más bellos palacios de encanto podríamos construir con nuestra constancia en el acercamiento al Señor.Encantos como la dulzura que nos da la paz en la conciencia y en el corazón.Así nuestra constancia hará que en nuestra vida se construya el encanto de vivir en gracia, confiados en aquél que es el Amor de los amores.


