Desastres por todo lado
Por supuesto que lo más preocupante para nosotros es lo que suceda en Tarija, que no es pasajero ni accidental, porque es evidente carencia de soluciones estructurales para remediar esas crónicas sequías, aunque no faltan los descabellados que todavía creen que se debe usar la preciosa agua...
Por supuesto que lo más preocupante para nosotros es lo que suceda en Tarija, que no es pasajero ni accidental, porque es evidente carencia de soluciones estructurales para remediar esas crónicas sequías, aunque no faltan los descabellados que todavía creen que se debe usar la preciosa agua para extraer gas de esquisto. Visto el asunto así, quizás el mayor desastre es la falta de conciencia ecológica y ambientalista de algunos sectores de la sociedad, mientras otros, como algunas ONG han convertido esa conciencia en fundamentalismos con los que se lucran, ellas, las ONG.Como si fuera poco, en Riberalta encarcelaron a empleados de YPFB acusados de peculado, concusión, incumplimiento de deberes, uso indebido de influencias, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones, uso indebido de bienes y servicios públicos, enriquecimiento ilícito y otras bellezas que no son nuevas en la administración pública, pero siguen siendo desastres.Hemos visto poco sobre ese derrame de petróleo en la Amazonía (de la cual Bolivia también hace parte) y deberíamos alertarnos, porque ya tiene una quincena y puede convertirse en un “desastre mayor”. El accidente tuvo lugar el 31 de mayo en el río Coca de Ecuador, cuando un deslizamiento de tierra en el sector conocido como El Reventador, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, arrastró un tramo de la tubería del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y provocó un derrame de 11.480 barriles de crudo,.El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) y la Marina de Brasil han sido alertados. Brasil ofreció apoyo a Ecuador y Perú en las tareas de contención y dispersión de la mancha.El derrame contaminó inicialmente el río Coca, afluente del Napo, y sabemos cómo usualmente esos derrames de petróleo se salen de control, como pasó hace relativamente poco en el Golfo de México.Así las cosas, es explicable que los desastres del gobierno de Obama no nos conmuevan, por muy “globalizados” que algunos se sientan. No se trata, solamente, de la irregular y abusiva intervención telefónica a la privacidad de ciudadanos, sino que hay mucho más.En mayo pasado, casi simultáneamente con la noticia sobre esas intervenciones, un informe interno de la Oficina de Impuestos (IRS, por sus siglas en inglés) reveló que se habían usado “criterios inapropiados” para otorgar estatus especiales de rebaja de impuestos a organizaciones sin fines de lucro vinculadas al llamado Tea Party, el ala más conservadora del Partido Republicano.Lo que una vez más nos demuestra que en todas partes se cuecen habas, lo cual, como ya lo hemos dicho muchas veces, de ninguna manera puede servir de consuelo… excepto para los tontos.


