Para democratizarnos mejor
En la mayoría de las constituciones políticas aparece la democracia como característica principal del Estado y tanto nos hemos acostumbrado a escuchar a algunas sociedades decir que son democráticas, que acabamos creyéndolo. En Bolivia, como en otros estados, sucede eso.Como dentro de una...
En la mayoría de las constituciones políticas aparece la democracia como característica principal del Estado y tanto nos hemos acostumbrado a escuchar a algunas sociedades decir que son democráticas, que acabamos creyéndolo. En Bolivia, como en otros estados, sucede eso.Como dentro de una semana, el jueves 20 de abril, se realizará en Tarija el primer ciclo de las “jornadas participativas de diálogos en democracia” consideramos muy oportuno ocuparnos de este tema. La enciclopedia dice que democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales. Se entiende que la “titularidad del poder” está en manos del “conjunto de la sociedad”, es decir, todos los miembros de esa sociedad participan. Hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo. Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Para que se cumpla, en la democracia participativa se debe aplicar algún modelo político que facilite a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas.Entendemos que eso es lo que se buscará con las anunciadas jornadas participativas de diálogos en democracia, para que no sigamos llamando democracia, solamente el depósito de un papelito con un nombre en una urna, cada cierto número de años, sino un sistema en el cual los ciudadanos tengan verdadera participación para planificar su futuro y mecanismos eficientes para controlar que los elegidos cumplan lo que prometieron para ser escogidos.Es fundamental que un modelo social democrático cumpla por lo menos con esas condiciones mínimas: que la mayoría elija a los que van a gobernar, que gobiernen según lo que esa sociedad haya decidido y que existan, también, mecanismos legítimos para controlar ese cumplimiento.De manera que lo anunciado para el jueves 20 de junio no es irrelevante ni mucho menos. Es de suma importancia. Es, en realidad, la esencia de eso que fue promesa electoral central hasta ahora incumplida: el cambio.Según sus organizadores, en la jornada del 20 de junio “el primer punto será la participación y control social. El segundo punto tiene que ver con las competencias, nacionales, departamentales y municipales. El tercer punto es el Plan Departamental de Desarrollo”.Estaremos pendientes para ver cuánto se cumple.


