Amaos los unos a los otros

Con qué sencillez y con qué claridad nos habla el Maestro, como hermanos, como hijos de un mismo Padre; y si dejamos que crezca el rencor, la antipatía, la envidia, los deseos de venganza, entonces ya no estamos cumpliendo con el mandamiento del amor, aunque recemos muchos padre nuestros,...

Con qué sencillez y con qué claridad nos habla el Maestro, como hermanos, como hijos de un mismo Padre; y si dejamos que crezca el rencor, la antipatía, la envidia, los deseos de venganza, entonces ya no estamos cumpliendo con el mandamiento del amor, aunque recemos muchos padre nuestros, aunque vayamos a la iglesia, aunque nos sepamos los novenarios de no sé cuántos santos, de nada nos sirve, porque primero debemos amar a Dios en nuestros hermanos.Qué difícil es caminar por el camino que nos señala Jesús y nos lo aclara diciendo: “Bendecid a los que os persigan, bendecidlos y no los maldigáis, alegraos con los que se alegran y llorad con los que lloran. . .”“A nadie volváis mal por mal; procurando obrar bien no solo delante de Dios, sino delante de los hombres.”“Si tu enemigo tuviera hambre, dale de comer, si tiene sed dale de beber.”Ese es el camino que debemos seguir; el lema de un cristiano debe ser el amor, porque es la condición para entrar en el reino de Dios, dónde existe el amor reina la justicia y cuando hay justicia existe la paz.Quién tiene bienes en este mundo y viendo a su hermano en necesidad, cierra las entrañas para no compadecerse de él, en ese caso ¿Cómo es posible que resida en él la caridad de Dios?Centuplicando la caridad, centuplicas tu recompensa.No te olvides que el examen del juicio final va a versar todo y solo en el amor: “Lo que hicisteis a uno de mis hermanos más pequeños a Mi me lo hicisteis”Alguien escribió: Ser amado sin amar es egoísmo,amar y ser amado es amistad, amar sin ser amado es caridad .Egoísmo, amistad, caridad: tres ritos del corazón muy distintos: el egoísmo lo empequeñece, la amistad lo humaniza, la caridad lo diviniza porque el egoísmo todo lo reclama para sí, la amistad quiere algo para sí, la caridad lo toma todo sobre sí.Reflexionemos y veamos por dónde anda nuestro corazón, al reflexionar quizás nos horroricemos; gracias a Dios porque al horrorizarnos de nuestras fallas, nos servirá como aperitivo para el arrepentimiento.             


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