A 71 años de la génesis del MNR
De la contienda bélica del Chaco (1932/35) brotó una nueva conciencia destinada a atravesar por toda una metamorfosis hasta plasmarse en la presencia de diversas ideologías políticas; empezó, en efecto, como una angustia formada en los hombres de las clases...
De la contienda bélica del Chaco (1932/35) brotó una nueva conciencia destinada a atravesar por toda una metamorfosis hasta plasmarse en la presencia de diversas ideologías políticas; empezó, en efecto, como una angustia formada en los hombres de las clases medias que fueron movilizados hacia aquel sumidero bélico, al comprobar el estado de desvertebración, de abandono, de miseria en que se debatía el país. Esa angustia penetró en las zonas anímicas que veían la urgencia impostergable de transformaciones para demoler los andamiajes hasta entonces existentes y configurar un nuevo tipo de sociedad, mucho menos alienada, mucho más nacional; esta toma de criterio tomó cuerpo y se operó una dialéctica- brusca y magnífica-que reclamó el imperativo de una acción radical. Ante los ojos de aquellos sectores que habían presenciado la hecatombe armada, se derrumbaron los viejos valores de la democracia minero-feudal; comprobándose que un orden jurídico-fanfarrón en sus pretenciosas elucubraciones de constitucionalismo alquitarado y de respeto a las libertades públicas-fue utilizado únicamente como incensario y soporífero; concluía la guerra del Chaco, apreciables círculos intelectuales no comprometidos con el pasado coincidían en la necesidad de un sacudimiento espectacular en la vida republicada. En 1935 se funda el Partido Obrero Revolucionario (POR) afiliado a las ideas de León Trotsky; el marxismo ultramontano del POR le llevo a encender fuegos artificiales de efectos nulos en la consecución de sus objetivos. En 1937 se funda Falange Socialista Boliviana (FSB) que brota como un hongo fascista; su ingenua y vitriólica exaltación nacionalista, carente de médula doctrinaria, de conocimiento de la dialéctica y realidad boliviana hizo que se quedara en la adolescencia política con una juventud soñadora, explosiva y romántica. En 1940, en Oruro, nace el Partido de la Izquierda Revolucionaria (PIR); se declaró marxista, leninista y stalinista, pero, acusaba de un pecado original que le sirvió para provechos y oportunismos personalistas; el experimento marxistoide del PIR quedó-condenado-al transfugio, zona donde van a rascar sus escozores las pústulas morales de la política. Finalmente nace el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) fundado oficialmente el 7 de junio de 1942, pues ya estuvo actuando años antes. Frente al impacto de las ideologías totalitarias ajenas al contexto nacional, el MNR asimila la teoría de la Revolución Nacional como instrumento de interpretación de la realidad boliviana. “Sus Bases y Principios de Acción Inmediata” (1942), contiene un estilo desafiante a la anterior política, reclamando la necesidad de cambios definitivos en la vida republicada. Sostiene que la riqueza del país debe servir esencialmente a los bolivianos y vislumbra las razones del atraso boliviano reduciéndolas a la crónica explotación por parte del Superestado minero-feudal; sus términos predican por la formación de una nacionalidad compacta para luchar por el destino nacional. También, en sus lineamientos fluye una posición contraria a los intereses de las empresas mineras enunciando la nacionalización; exige la construcción de ferrocarriles como medida de recuperación de la soberanía nacional y en el problema agrario defiende a los campesinos e indígenas sometidos al yugo de la servidumbre y del pongueaje vislumbrando un programa de Reforma.¿En la práctica, se cumplió a cabalidad el programa de 1942? Lo cierto es que, por una parte, a partir de Abril de 1952 se concretó el programa revolucionario mediante la ejecución de las profundas medidas de transformación estructural; por otra parte, la concreción del Plan Decenal de Desarrollo 1962/71-en el periodo 1962/64-fue muy promisorio ya que en 1964 el PIB per cápita creció a una tasa de 7,2 por ciento, nivel jamás alcanzado hasta ahora.En los años 90, por el modelo neoliberal, y 2006 adelante por el modelo del socialismo andino de mercado (obscuro y confuso), los objetivos revolucionarios se fueron revirtiendo-hasta llegar casi a ser anuladas-porque no son modelos basados en la realidad nacional característico del enfoque nacional-revolucionario, sino de filosofías e imposiciones de factores externos y porque los intelectuales de los movimientos sociales viven condenando el pensamiento moderno a nombre de utopías regresivas convencidos de que mirando atrás avanzan hacia adelante y que la modernidad y el progreso se construyen con velas invertidas o con espejo retrovisor. Tarija, 7 junio 2013


