Se siente el tufo
No estamos solamente refiriéndonos a Venezuela, donde después de los “cacerolazos” fue la carestía, que es también manipulable sin mucha dificultad, sino ahora inclusive “ruido de sables”, que todos sabemos en América Latina qué significa. Precisamente poco antes del golpe de...
No estamos solamente refiriéndonos a Venezuela, donde después de los “cacerolazos” fue la carestía, que es también manipulable sin mucha dificultad, sino ahora inclusive “ruido de sables”, que todos sabemos en América Latina qué significa. Precisamente poco antes del golpe de Augusto Pinochet, en Chile, hizo ruido de sables un conato de amotinamiento, el “tacnazo”. Nadie quería creer que en Chile pudiera producirse un golpe de estado. Y el 11 de septiembre fue.Esa fetidez conspirativa se está sintiendo en muchas partes del continente, donde están sucediendo hechos que con toda seguridad desagradan a Washington, como eso de que Unasur se dedique también a la defensa.En una fuente confiable, como es el sitio virtual Rebelión, se hace también referencia a ese tufo conspirativo y se publicó que dos agentes de la DEA, el 11 de mayo pasado ingresaron a territorio boliviano, como turistas, para ejecutar una operación secreta, con la fachada de un curso antidrogas, para involucrar al viceministro Felipe Cáceres en actividad de narcotráfico y golpear políticamente al presidente Evo Morales. Los dos agentes de la DEA –agencia que fue expulsada de Bolivia por el presidente Evo Morales en 2008, acusada de hacer espionaje político antes que cumplir con su misión-, llegaron a Bolivia el 11 de mayo, a horas 21:56, en un vuelo comercial de la línea Copa procedente de Panamá y salieron rápidamente, antes de lo previsto, el sábado 18 de mayo, en un vuelo de la misma línea aérea con destino a Panamá. Según información periodística ya difundida, los dos personajes, agentes de la CIA y la DEA, desde hace varios años son los estadounidenses David Wayne Paiz y Bert Davi Castorino. El primero un viejo agente de la CIA y la DEA, quien por orientación de estas agencias se radicó en Bolivia hace varios años, luego de contraer matrimonio con una joven boliviana y obtener ciudadanía boliviana.Wayne fue infiltrado por la CIA en los servicios policiales bolivianos como profesor de artes marciales, posición que le permitió desarrollar su actividad de espionaje y captación de posibles candidatos dentro de las fuerzas de seguridad bolivianas y su utilización como fuente de información para la embajada de los Estados Unidos.Hay más: La ONG belga Nizkor, cuyo funcionamiento en Bolivia no cuenta con los permisos de las autoridades competentes, ha difundido un nuevo comunicado en su página web insertando adjetivos e insultos en contra de autoridades bolivianas y también vuelve a atacar al periódico El País.La reacción de Nizkor ocurre cuando, según varios analistas, “Bolivia y América Latina impulsan con fuerza procesos de integración como Celac, Alba, Mercosur y Unasur, en los que los derechos de los pueblos indígenas son plenamente respetados, pero sin permitir vetos, chantajes y sabotajes a todo intento de conseguir mejores niveles de vida para el conjunto de los pueblos suramericanos”.Imposible disimular el tufo


