El poder fijo y otros vicios
Estos animales políticos obviamente no andan solos, van en manada y se agrupan -al igual que lo hacen las jaurías hambrientas al acecho- en lo que ellos han llamado partidos políticos.Y que son estos partidos políticos, sino grupúsculos, que no aglutinan ni siquiera el dos por ciento de la...
Estos animales políticos obviamente no andan solos, van en manada y se agrupan -al igual que lo hacen las jaurías hambrientas al acecho- en lo que ellos han llamado partidos políticos.Y que son estos partidos políticos, sino grupúsculos, que no aglutinan ni siquiera el dos por ciento de la población de un país (etiquetados o carnetizados), y en los cuales los animales políticos profesionales dirigen la francachela y la comilona.Viendo y escuchando las nuevas político-sociales y económicas de muchos países, la información central o por lo menos la más referenciada, es la corrupción de los políticos de partidos de derecha y de la social democracia, que en Europa llaman socialistas, y quienes han estado o se encuentran en el poder.Y justamente no hay poder humano para condenarlos con la rapidez que amerita el dolo, delito y/o crimen, pues como son animales políticos profesionales con uno, dos y hasta tres decenios “sirviéndole a la patria”, han logrado en todo este o estos periodos, capturado con sus brazos de pulpo, los diferentes estamentos del Estado (ese monstruo que el ciudadano de a pie no conoce bien y si teme, pues lo apalea con sus esbirros uniformados, le niega la salud, le arrebata su casa, le presta dinero a intereses inmorales, le concede salarios de hambre, le ofrece trabajos esclavizantes y lo chantajean con los otros desempleados y por salir a manifestar su descontento lo crucifica con el pomposo termino de terrorista, le niega el derecho a vivir dignamente, gastándose fortunas en armamento para destruir y en detrimento de la salud, la educación, la buena alimentación de las mayorías y para de contar), y por ende a sus funcionarios quienes dependen directa o indirectamente de estos corruptos políticos.Agreguémosle el otro poder que han apropiado en tantos años de ‘servicios’, el económico, siendo este su principal amor y devoción a la patria. Pues como lo podemos constatar, son ellos mismos los que eligen sus sueldos y dietas y gabelas de todo género y goce, pero no siendo su mayor y única entrada, ya que sus mayores entradas pecuniarias radican en el gran negociado que pasan con contratistas y empresarios privados de todo borde y degeneración.Los políticos profesionales han tejido una telaraña que los ha impermeabilizado contra cualquier acción de justicia y cuando esta justicia, que ellos mismos controlan, se equivoca y los condena levemente, renacen de sus cenizas y vuelven a gozar de sus privilegios en tanto que elegidos eternos por obra y gracia de la manada.La corrupción que es inherente al maldito Poder Fijo, políticamente hablando, es mencionada en todos los idiomas y en todos los países y toca a más del noventa y cinco por ciento de sus politiqueros y quienes gozan de una tras otra reelección. Este flagelo que gangrena nuestra sociedad y la reduce a su más mínima expresión, va de México a Francia, de Colombia a España, de Estados Unidos a Costa de Marfil, de Canadá a Corea del Sur, de Inglaterra a Pakistán, de Italia a Camerún, de Chile a Suiza, de Perú a Arabia Saudita, de Costa Rica a Australia, de Honduras a Marruecos, de Bélgica a Afrecha del Sur, de Guatemala a Polonia, de Haití a Japón etcétera, etcétera, etcétera. Cuando yo propongo el PODER ROTATIVO, es decir la elección de ciudadanos en los cargos de elección popular sin derecho a reelección, es justamente con el espíritu de cortar de raíz esos lazos, ese tejido mafioso que hoy día han logrado imponer los corruptos políticos profesionales.El PODER ROTATIVO, permitirá a los ciudadanos de nuestras sociedades de participar mas activamente en las decisiones que atañen a la comunidad y con mas oportunidades de poder ser elegidos si sus méritos y calidades son comprobados, en vez de lograrlo mediante el chantaje, la desinformación, la corrupción o la vía mafiosa. Es hora que la sociedad entera asuma su responsabilidad y comience a poner orden. Sergio Camargo, es autor entre otros libros: Democracia Real Universal y El Narcotraficante N° 82 Álvaro Uribe Vélez. Ha sido director de la revista Universo Latino y autor de numerosos artículos sobre la realidad latinoamericana y mundial.


