El litio en la escena

Como noticia periodística, la del litio tiene mucho menos fuentes internacionales que la del Papa, pero ya está circulando y esencialmente dice que “Integrar el bloque tecnológico entre Bolivia, China y Venezuela para la explotación, uso, industrialización y comercialización de litio en...

Como noticia periodística, la del litio tiene mucho menos fuentes internacionales que la del Papa, pero ya está circulando y esencialmente dice que “Integrar el bloque tecnológico entre Bolivia, China y Venezuela para la explotación, uso, industrialización y comercialización de litio en el mercado internacional, a través de la fabricación de baterías de litio, fue el propósito para que Venezuela firmara dos memorandos de entendimiento y cooperación con las mencionadas repúblicas.La sola presencia de esas tres palabras, China, Venezuela y litio en una misma nota periodística ya despierta especial interés, porque el litio es uno de los materiales energéticos más promisorios, la China ha mostrado en muchos frentes que es ya una potencia económica y Venezuela no está sola, porque ya hace parte del Mercosur. Con eso, combinado, hay de sobra para tener relevancia.Pero, además, el contexto en el que ahora se insertan los temas económicos, particularmente los que tienen que ver con el sector energético, es muy distinto a cuando, hace  más de diez años, la corporación gringa estadounidense Lithco le puso el ojo a las reservas de ese mineral en Uyuni.Unos memorandos de entendimiento no son suficiente como para armar un alboroto, pero es que no son lo único, porque además de los intereses chinos ya se han conocido intereses coreanos de varias otras procedencias, para industrializar el litio boliviano.Es comprensible que teniendo otros temas álgidos, también relacionados con el sector energético, como es el caso del gas de petróleo y su formal industrialización, se sienta la impresión de que estamos con sobrecarga para decisiones atinadas.La ventaja es que la tecnología ha democratizado tanto el acceso a cualquier tema, que la participación social en todo lo que le puede afectar o interesar es ahora una realidad indiscutible. Por eso, ocuparse de estos asuntos en los grupos profesionales, políticos, cívicos y de cualquier otra índole, se está volviendo una responsabilidad inexcusable.En nuestras por ahora escasas fuentes informativas, se dice que Venezuela podría estar lista en unos dos años para el ensamblaje de baterías de litio y en un máximo de cuatro para la fabricación de sus componentes según el presidente del Centro Nacional de Tecnología Química Jorge Biomorgi.Ese experto señaló que en este sentido son fundamentales los convenios suscritos con Bolivia, que posee las mayores reservas de litio en el mundo, y con China, un gran productor de baterías para el mercado internacional. “Hay un gran interés a nivel mundial en el litio”, afirmó Biomorgi, quien indicó que en 2011 se vendieron en todo el orbe más de 600 millones de baterías de litio para teléfonos inteligentes, 54 millones para tabletas y 100 millones para vehículos eléctricos.Nosotros también deberíamos “ponernos las pilas”. Las de litio, obvio.


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