El Estado de Bienestar
El origen del asunto está planteado así: Los disturbios de Estocolmo estallaron el 19 de mayo tras la muerte a manos de la policía de un inmigrante portugués armado con un machete. El hombre sufría de problemas mentales. Los disturbios se iniciaron en Husby, un suburbio de Estocolmo...
El origen del asunto está planteado así: Los disturbios de Estocolmo estallaron el 19 de mayo tras la muerte a manos de la policía de un inmigrante portugués armado con un machete. El hombre sufría de problemas mentales. Los disturbios se iniciaron en Husby, un suburbio de Estocolmo poblado por un gran número de inmigrantes y se extendieron desde esta área en el norte de Suecia a la parte sur y oeste del país. Pero los disturbios no han concluido y aunque en forma escueta son mencionados todos los días en el menú de Wikipedia, provocando la natural inquietud de quienes hacen seguimiento a la crítica situación europea.En algún momento los disturbios de Estocolmo acabarán, pero con seguridad dejarán huella en uno de los más emblemáticos estados de Bienestar, que parecen haberse convertido en víctimas del modelo capitalista neoliberal que protagoniza ahora la política y economía en Europa.La noción de Estado de Bienestar o “Estado Benefactor” tiene su origen en el año 1945, como consecuencia de la experiencia traumática de la crisis generalizada producto de la Gran Depresión, que, generalmente, se considera que culminó en la Segunda Guerra Mundial.Algunos autores definieron al Estado de Bienestar como una combinación especial de la democracia, el bienestar social y el capitalismo Claus Offe dice que es uno de los dos factores -junto a la existencia de partidos políticos masivos y en competencia- que hace posible la existencia del Capitalismo democrático o “Estado de Economía mixta”.David Anisi sugirió que es un tipo de pacto social en el que se estableció un reparto más equitativo de los beneficios y de la riqueza entre toda la población con objeto de evitar el malestar social que llevó a las sociedades europeas a la Segunda Guerra Mundial. La expresión económica del Estado del Bienestar fue el pacto keynesiano que durante la postguerra pretendía un desarrollo económico equilibrado socialmente, así como el pleno empleo, algo muy diferente al achicamiento del Estado que ahora el FMI (con la Troika) propugna en Europa.De manera que los disturbios de mayo en Suecia no son un fenómeno aislado ni producto de hechos individuales como se podría creer si no se somete el caso a una rigurosa lectura crítica. El Estado de Bienestar, que varios países adoptaron con variables diferentes, parece estar ahora vetado por el modelo neoliberal que parece pretender ser el único “global”.Y nosotros, aunque desearíamos estarnos ocupando de la postergada “Cumbre” nacional de salud o de los problemas ya antológicos del servicio de caminos, no estamos de ninguna manera blindados contra alguna forma de globalización. Y por eso debemos mantenernos atentos.


