El mito del libre mercado
para alcanzar el umbral de desarrollo que luego les haría proclamar el libre mercado como dogma, para imponer sus ventajas a los todavía crédulos del mito neoliberal.Sin embargo, como no hay mito eterno, ya se escuchan voces autorizadas que discrepan con experimentos como el de la Alianza del...
para alcanzar el umbral de desarrollo que luego les haría proclamar el libre mercado como dogma, para imponer sus ventajas a los todavía crédulos del mito neoliberal.Sin embargo, como no hay mito eterno, ya se escuchan voces autorizadas que discrepan con experimentos como el de la Alianza del Pacífico, que es, en síntesis, un intento de libre comercio entre países latinoamericanos y principalmente Estados Unidos, aunque también con el espejismo de aplicarlo con la China.Se ignora, parecería que a propósito, que tanto EE.UU. como la China hace rato que se desarrollaron como para no necesitar el proteccionismo para su propia producción, para la cual ahora necesitan mercados y más mercados, ojalá poco competitivos y mejor aún si solamente producen materias primas o “comodities”.Por eso, ya surgieron opiniones que consideran que la Alianza del Pacífico implica de alguna forma “una influencia mayor de EE.UU.” en la región y que Colombia, “siendo un aliado importante de EE.UU.”, al recibir la presidencia ‘pro tempore’ de alguna manera se acerca más a los intereses de Washington. “En el fondo esto va en contramano de los procesos de integración que se vienen dando en la región”, comenzaron a comentar los estudiosos, agregando que la Alianza del Pacifico “se aleja de alguna manera” de este proyecto. Solamente para reforzar esta idea, recordemos al intelectual coreano Ha Joon Chang, quien en su “Reivindicación del desarrollo” afirma que “una lectura honesta del registro histórico pone de manifiesto que los países hoy industrializados promovieron y confiaron en múltiples políticas industriales, comerciales y financieras intervencionistas en las primeras y a menudo en las últimas etapas de su propio desarrollo”. O sea, nada de librecambismo.La mayoría de los países hoy industrializados -sigue- también emplearon una política industrial agresiva para reconstruir y modernizar sus economías después de los estragos de la Segunda Guerra Mundial.Para cambiar de frente, aunque sin cambiar de tema, concluyamos con la información que nos cuenta que la Unión de Naciones del Sur, Unasur, proyecta un mega-anillo de fibra óptica para apuntalar la soberanía tecnológica en nuestra región.En ese sentido, aprobó un importante proyecto estratégico que comienza a desatar los lazos de dependencia con Estados Unidos: la creación de un mega-anillo de fibra óptica que hará que las comunicaciones internas de la región no pasen más por suelo estadunidense, como lo hacen ahora.Porque felizmente, por tenaces que sean los mitos, siempre existirán quienes no creen ciegamente en ellos y son ellos quienes constantemente reconstruyen la realidad, que, como sabemos, es siempre una construcción social.


