Se aplazaron hasta en el desquite

La implementación de la delicada definición que se ha adoptado no sólo se ventilará en La Haya, sino que será el resultado de lo que también se haga –o no se haga– tanto en La Paz, Santiago, Lima, Washington (OEA), Nueva York (ONU) e, inclusive, en otras capitales de países de los...

La implementación de la delicada definición que se ha adoptado no sólo se ventilará en La Haya, sino que será el resultado de lo que también se haga –o no se haga– tanto en La Paz, Santiago, Lima, Washington (OEA), Nueva York (ONU) e, inclusive, en otras capitales de países de los cuales los miembros de la CIJ son nacionales.Lo ocurrido el 3 y 20 de mayo en la OEA y el chapucero desempeño entre esas fechas del representante boliviano, quién sabe si siguiendo instrucciones de Cancillería, es una muestra de lo que no debe ocurrir a futuro.La OEA se reunió para tratar, entre otros, la solicitud boliviana, de 22 de marzo, de incluir el tema marítimo en la próxima asamblea. No bastó lucir un extravagante sombrero borsalino –prenda invernal– en la primavera de Washington para camuflar el deficiente desempeño de nuestro representante. Cuando se trató el tema, el improvisado diplomático no fue capaz de presentar argumentos convincentes y, desde luego, no había hecho el lobby suficiente que amerite, como en 33 previas ocasiones, la inclusión del tema. Chile, que había hecho escrupulosamente su trabajo, presionaba para que se defina el tema, con el apoyo de Colombia, México y Costa Rica, otrora aliados incondicionales en la causa marítima.Inzulsa, compadecido de la situación que enfrentaba el representante boliviano, a través de su colaborador, el peruano Hugo de Zela, gestionó una salida honorable para que Bolivia no sufriera una eminente y estrepitosa derrota. Así se postergó el tratamiento de la propuesta boliviana hasta el 20 de mayo. El representante boliviano se había aplazado ostensiblemente, pero tendría otra oportunidad. Esos 17 días eran cruciales para realizar un lobby entre los demás países; no obstante, el representante boliviano prefirió vacacionar en Tiquipaya y, de paso, apoyar al Ecuador en una reunión a la que asistieron tan sólo tres cancilleres y diplomáticos de tercer o cuarto nivel. Arremeter contra EEUU era más importante que el tema marítimo.A la sazón, llegó el 20 de mayo, el desquite –en el fútbol le llaman repechaje– para Bolivia. Se desperdiciaron esos 17 días y Bolivia se encontró solitaria y aislada con su propuesta. Sólo la oportuna y comedida recomendación de funcionarios de la secretaría de la OEA logró que el representante boliviano –otra vez con la ayuda del burócrata peruano– redactara una carta retirando la propuesta de que el Informe sobre Tema Marítimo sea parte de la agenda de la asamblea general. En el desquite, los encargados de nuestra política exterior volvieron a aplazarse.¿Respeto a normas procesales de la CIJ? ¿Tan sólo un paréntesis? Desabridos eufemismos para maquillar este fiasco diplomático; lo cierto es que Chile logró que se apartase el tema de un foro que había proclamado que la solución al problema marítimo era de interés hemisférico permanente.La demanda ante La Haya se pudo haber fortalecido con el aval político de la Asamblea de la OEA’ hay que ser neófitos para relegar el tema en la forma que se lo ha hecho. En cualquier país del mundo se hubiera destituido al fracasado responsable o, al menos, pedido públicamente su renuncia por haber conspirado contra el interés nacional. Se prefiere, sin embargo, encubrir, camuflar, con anfibologías algo que, a todas luces, es un atentado contra la doctrina internacional boliviana.Lo que ha sucedido en la OEA puede ocurrir en Lima, Santiago o Nueva York, si el Gobierno no toma acciones para reforzar esas misiones con gente que conozca del arte de la persuasión que implica, no sólo una formación sólida, sino experiencia en negociaciones internacionales, como la tienen los diplomáticos chilenos y peruanos.De mantenerse el actual estado de cosas, sólo podemos augurar mayores papelones internacionales. La realidad es lo que es por más camuflaje que quiera utilizarse. “PAGINA 7” 25/05/2013*Abogado internacionalista.


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