Atentos a Cali y a Caracas

Una lectura cuidadosa de la información muestra que no se trata de “una cumbre más”, puesto que en Cali en este momento se está reuniendo, precisamente, la Cumbre de la Alianza del Pacífico, que es notoriamente antagónica a los avances integracionistas de Unasur y del Mercosur.El...

Una lectura cuidadosa de la información muestra que no se trata de “una cumbre más”, puesto que en Cali en este momento se está reuniendo, precisamente, la Cumbre de la Alianza del Pacífico, que es notoriamente antagónica a los avances integracionistas de Unasur y del Mercosur.El encuentro en Caracas se orienta a potenciar el debate sobre la necesidad de impulsar el desarrollo científico-tecnológico para minimizar el impacto ambiental y aumentar la productividad.Se propone un aprovechamiento conjunto y racional de los enormes reservorios minerales fósiles y no fósiles, de agua dulce, tierras cultivables y fuentes de energía para orientar toda esa riqueza hacia el desarrollo armónico e integral de los países. Muchas veces nos hemos referido a la importancia de trabajar esos consensos latinoamericanos, para acabar con ese otro llamado “consenso” de Washington, donde quienes fueron el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el gobierno estadounidense, con los resultados que hoy todavía lamentamos.En Caracas tendrán que ponerse de acuerdo los expertos regionales no solamente en limitar o eliminar proyectos tan dañinos para el ambiente como la explotación del gas de esquisto, sino en la canalización de recursos propios, porque las inversiones transnacionales resultan a cortísimo plazo onerosas para el país que las privilegia. De esa manera, en países vecinos que además en un momento fueron uno solo, cuando Simón Bolívar imaginó la Gran Colombia, se debatirán en forma casi simultánea dos posiciones políticas antagónicas y según nosotros irreconciliables: el neoliberalismo y el nacionalismo en dimensión de Patria Grande. Hay que estar pendientes de Cali y de Caracas, entonces. Concluido el evento en Cali, comenzará el de Caracas. Felizmente, gracias a la moderna comunicabilidad, seguramente tendremos suficiente información de ambos, para que todos, no solamente los “expertos” podamos opinar con tino y con suficientes elementos de juicio.Habrá criterios encontrados, es inevitable, porque ya en este momento los hay, pero a eso es imposible sacarle el cuerpo, en ninguno de los países latinoamericanos y muy particularmente en los que mantenemos los paradigmas de integración de Bolívar y no los de la Doctrina Monroe.Felizmente la insubordinación no es una excepción sino la norma cuando se busca realmente el verdadero desarrollo de los pueblos. Tenemos una larga y agitada historia para confirmar ese concepto.En Caracas, además, seguramente se dirá también algo sobre la situación del Paraguay y su exclusión de los sistemas de integración regionales, pero, insistimos, lo primordial será adoptar posiciones claras sobre los recursos naturales de nuestros países. Especialmente los no renovables, como el petróleo y el gas.Sin descuidar el agua potable, que hace años ya está en el escenario internacional como protagonista de suma importancia. Mantengámonos atentos.


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