Palabras de Francisco
En el Vaticano, el Papa Francisco, ante un grupo de embajadores, dijo que “la ética da fastidio a quien adora el dinero”, reduciendo al ser humano “a una sola exigencia: el consumo”. No compartir los bienes propios con los pobres “significa robarlos y quitarles la vida”.Son...
En el Vaticano, el Papa Francisco, ante un grupo de embajadores, dijo que “la ética da fastidio a quien adora el dinero”, reduciendo al ser humano “a una sola exigencia: el consumo”. No compartir los bienes propios con los pobres “significa robarlos y quitarles la vida”.Son afirmaciones categóricas y hasta temerarias, especialmente si provienen de alguien que representa a tantos millones de creyentes, los cuales, precisamente y no por casualidad, están viviendo en un mundo que ha “globalizado” el consumo hasta convertirlo en consumismo paradigmático.Y Francisco dijo mucho más, aunque algunos medios de comunicación están difundiendo y divulgando sólo versiones sintéticas de ese discurso papal. Ellos – los operadores de la información, también globalizada-, sabrán por qué.El análisis del religioso argentino se refirió luego a la actual crisis mundial, que se inició con los quebrantos del sistema bancario norteamericano, y dijo que “ha acentuado los desequilibrios que favorecen a las rentas de una minoría “de manera exponencial”, que a su vez son provocados “por las ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera”.Estas ideologías –agregó- “niegan el derecho de control de los estados, encargados de salvaguardar el bien común” Bergoglio señaló luego que se ha instaurado una nueva tiranía que impone de forma unilateral y sin remedio “sus propias leyes y reglas”.“La corrupción generalizada y la evasión fiscal egoísta han adquirido enormes dimensiones en todo el mundo”. Detrás de esta actitud “hay un rechazo de la ética, el rechazo de Dios”. La ética “también molesta, como la solidaridad. Se las considera contraproducentes: demasiado humanas, porque relativizan el dinero y el poder. Rechazan la manipulación y el sometimiento de la persona.Dios es considerado por estos financieros, economistas y políticos como no manejable “e incluso peligroso, ya que llama al hombre a su plena realización y a la independencia de cualquier tipo de esclavitud”, denunció Francisco. Las palabras del Papa impactaron de inmediato especialmente en Europa, que está en medio de esa crisis y luego se proyectaron al resto del mundo, especialmente hacia donde viven esos 1.200 millones de personas que se declaran católicas.En ese discurso papal hubo también autocríticas porque el Vaticano no está exento de ellas, ya que su banco, tiene una historia poco transparente y está bajo investigación en Italia por presunto lavado de dinero El actual presidente del banco anunció que se esforzará por cumplir con las reglas internacionales contra el lavado de dinero. En conclusión, lo que dijo el Papa justifica una cuidadosa lectura crítica, para procesar los conceptos con la seriedad que se merecen. No es sólo otro asunto litúrgico.


