La Misa del Domingo

Muchas personas van a la misa porque desde niños asistían a la misa con sus padres y un día durante la adolescencia dejaron de ir, quizás entraron en crisis era tiempo de dejar de ir solo porque sus padres iban y no encontraron razón para ir.   Otros que nunca fueron a misa en forma...

Muchas personas van a la misa porque desde niños asistían a la misa con sus padres y un día durante la adolescencia dejaron de ir, quizás entraron en crisis era tiempo de dejar de ir solo porque sus padres iban y no encontraron razón para ir.   Otros que nunca fueron a misa en forma constante, quizás ni sabían la obligación de asistir todos los domingos y hasta les parece exagerado que la iglesia pretenda esa práctica.Otros van a misa siguiendo el llamado del Papa y quieren ayudar a muchos a volver a sentir la necesidad de esta práctica tan necesaria en la vida cristiana.A pesar de que la Eucaristía es la presencia real de Cristo, es lo más maravillosos que hizo el Señor por amor a los hombres, aún así muchos somos indiferentes y no asistimos a la Santa Misa por diferentes motivos.Por pereza: “Prefiero quedarme durmiendo” o “No tengo ganas, no lo siento”. ¿Desde cuándo tus ganas son ley que hay que obedecer? ¿Es qué tus ganas son más importantes que la ley de Dios? Se va a misa a honrar a Dios y no a honrarte a ti, es decir que mientras a Dios le agrade la cosa va bien y si te cuesta ¿A caso Dios no merece ese sacrificio que incluso hace más meritorio el acto?.Otros dicen: “Me aburro”. La acusación más frecuente contra la misa es que es aburrida, refleja bastante superficialidad y es que a la misa no vamos a divertirnos, además si tanta gente va a misa con gusto, algunos hasta todos los días, será que algo le ven que a ti se te escapa. La solución será descubrir que tiene la misa para que los cristianos la consideren tan importante.También dirán: “Es siempre lo mismo”. Si se tratara de una obra de teatro o de una película estaríamos de acuerdo, pero no es una representación teatral, es algo vivo que pasa ahora, no debemos ser espectadores sino actores, partícipes.Otros no van por desinterés o sea: “Las cosas de Dios no me interesan”. Habrá que ver como solucionar la falta de apetencia de lo divino, que te hace no apta para el cielo, porque si Dios no tuviera interés en ti estarías en problemas.Otros dice: “No tengo tiempo”. No parece que pide Dios l de las 168 horas de la semana sea una pretensión excesiva. Quién te creó te mantiene en el ser y te da lo que te queda de vida, se merece el 0,59% del tiempo que Él te da. Si no tienes tiempo para Dios ¿Para quiénes tienes tiempo que sean más importantes que Dios?Hay quienes dirán: “Tengo otros planes mejores”. No parece que a Dios le interese competir con el cine, el fútbol, etc. No te olvides que el primer mandamiento es: “Amar a Dios sobre todas las cosas”.Si tienes otros planes que te importan más que Dios, quizá el problema esté en el primer mandamiento. Hay quienes dicen: “Tengo dudas”. La fe es un don de Dios, hay que pedirla, alejarte de Dios no yendo a la misa, no es el mejor método para resolver dudas e incrementar la fe.“Estoy peleado con Dios”, por la muerte de un ser querido un fracaso muy doloroso, cualquier tragedia les hizo enojar con Dios y entonces dicen: ¿Por qué yo voy a ir a misa?  Hay quienes dejan de ir a misa por rencor hacia Dios, no será mejor refugiarnos en Dios y buscar su fortaleza y no reaccionar como un niño pequeño. .Otros piensan que hay gente que va a la misa y se portan mal, por lo tanto su razón es: “Yo no quiero ser como ellos, además hay gente que no va a misa  y son buenos”. Es evidente que solo ir a misa no basta. En aquellos que van y no son honestos el hecho de ir a misa sigue siendo bueno, lo que es malo es portarse mal..Los buenos que no van a misa, les falta una dimensión tan importante de bondad, que es la bondad misma Dios. Finalmente otra razón es: “El cura me cae mal”, tú asistencia o tú ausencia no le da gusto o disgusto al cura y no vas por él sino por Dios.Creo que debemos esforzarnos y no buscar pretextos sino asistir a la Santa Misa, tratando de participar en ella.


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