Algunas paradojas

Veamos, ahora, qué es una paradoja: es una idea extraña, opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinión general. En otras palabras, una paradoja es una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común. La...

Veamos, ahora, qué es una paradoja: es una idea extraña, opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinión general. En otras palabras, una paradoja es una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común. La paradoja es un poderoso estímulo para la reflexión. A menudo los filósofos se sirven de las paradojas para revelar la complejidad de la realidad.  La paradoja también permite demostrar las limitaciones de las herramientas de la mente humana. Así, la identificación de paradojas basadas en conceptos que a simple vista parecen simples y razonables ha impulsado importantes avances en la ciencia, la filosofía y las matemáticas.La paradoja del “crecimiento de la economía” aparece en los análisis reflexivos de ese “tanque de pensamiento” que fue organizado para redactar el Informe Lugano, del cual ya nos hemos ocupado antes.A ese grupo, imaginario pero muy bien organizado, los poderosos del mundo globalizado le encargan fórmulas para que el modelo neoliberal de globalización tenga larga vigencia. El encargo se lo hacen al comenzar el Siglo XXI y como resultado de esas reflexiones surge la paradoja que ya hemos mencionado y otras que nos ocuparán luego.  Nuestra propia reflexión nos señala que aunque el crecimiento suena como algo positivo, cuando está basado en un total irrespeto por el equilibrio ecológico y por una también antinatural acumulación de poder, sus resultados finales no pueden sino ser negativos. Como cuando hablamos del consumo, que en sí mismo es incuestionable, pero que cuando comienza a dominar a una sociedad y se convierte en “consumismo”, además del efecto perverso sobre los recursos naturales ahonda las brechas sociales.Hay unos cuantos multimillonarios, con acumulaciones extravagantes de riqueza y del consecuente poder, y muchísimos, millones, extremadamente pobres, que tienen a todo el planeta cada vez más cerca de algún colapso social casi inimaginable, como suelen ser todos los colapsos.Si consideramos que el imaginario Informe Lugano fue encargado al finalizar el siglo pasado y revisamos las recomendaciones formuladas entonces por su verdadera autora (Susan George), nos sorprenderán sus aciertos. Si hurgamos un poco más, encontraremos que ya existen grupos de poder interesados en lo mismo que se pide en el Informe Lugano y actúan, como el llamado Grupo de Davos que, casualmente, es también una pequeña población suiza.Los tanques de pensamiento también existen y la mayoría fueron creados para eso, para acumular poder y reproducirlo. Y con seguridad que encontraremos muchas (ONG) con objetivos no muy claros, especialmente en cuanto a su utilidad social.  Y por ese camino es probable que hasta comprendamos mejor por qué fue expulsada USAID, que es algo que muchos todavía no entienden.


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