El ozono, el mar y los ex prefectos

Vamos primero con lo de los ex gobernadores (o ex prefectos, para ser más precisos) de Cochabamba, Mánfred Reyes Villa, y de Tarija, Mario Cossío, que “tienen que responder por la vía civil y penal por más de 4,2 millones de bolivianos empleados irregularmente, afirmó el Contralor General...

Vamos primero con lo de los ex gobernadores (o ex prefectos, para ser más precisos) de Cochabamba, Mánfred Reyes Villa, y de Tarija, Mario Cossío, que “tienen que responder por la vía civil y penal por más de 4,2 millones de bolivianos empleados irregularmente, afirmó el Contralor General del Estado, Gabriel Herbas”.  Las cuantías en demanda son distintas. La de Reyes mucho más alta que la de Cossío, pero de ninguna manera se trata de dinero “de bolsillo” y con seguridad los procesos judiciales (si no se chicanean) levantarán mucha polvareda.Lo del ozono, aunque es distante, alarma mucho más, porque globalizados como estamos lo que suceda en cualquier parte del planeta nos afecta a todos, sin excepción. La noticia dice lo siguiente: Algo está muy mal cuando en menos de quince días las autoridades de Ciudad de México declaran hasta tres veces pre contingencia ambiental por elevadas concentraciones de ozono. La alerta implica la cancelación de actividades al aire libre y llama a tener especial cuidado a las personas asmáticas y con problemas respiratorios y cardiovasculares. Esto en un país donde cada año mueren 14.000 personas por enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica, una cifra solo superada por Brasil, según datos del estudio del Clean Air Institute Calidad del Aire en América Latina, realizado con el apoyo del Banco Mundial y presentado en abril. Por último, lo de la acidez del agua marina, según noticia de la BBC, también merece prestarle mucha atención. Y dice: “La acidez media de las aguas oceánicas es un 30% superior que antes de la Revolución Industrial.Un estudio noruego encontró que las emisiones de dióxido de carbono están cambiando la química de los mares del Ártico, tornándolos más ácidos cada vez más rápido. La investigación, a cargo del Centro Noruego para la Investigación Internacional del Clima y del Medio Ambiente, encontró tasas significativas de la “acidificación” en varios lugares del Ártico.Los científicos dicen que es probable que, como consecuencia, haya cambios importantes en el ecosistema marino pero existe una gran incertidumbre sobre cuáles serán esos cambios. El hecho de que Bolivia sea uno de los pocos países sin acceso soberano a ningún mar no es atenuante, sino un agravante para nuestra preocupación.Ya habíamos vaticinado que mayo se desarrollaría como un mes particularmente intenso y especialmente en el “caso Villa-Cossío” lo que hemos mencionado es apenas la punta de un largo ovillo, al cual nos comprometemos a prestar mucha atención.Sin descuidar los otros temas, por supuesto.


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