El Dinero

Hoy nuestra preocupación, nuestro esfuerzo, nuestro querer, tiene un nombre: dinero.Nuestra mente está ocupada en palabras como: caja de ahorros, tarjeta de crédito, plazo fijo, tipo de cambio, tasas de interés, etc.Nuestra mente esta llena de todo lo que significa pagar, cobrar, ahorrar,...

Hoy nuestra preocupación, nuestro esfuerzo, nuestro querer, tiene un nombre: dinero.Nuestra mente está ocupada en palabras como: caja de ahorros, tarjeta de crédito, plazo fijo, tipo de cambio, tasas de interés, etc.Nuestra mente esta llena de todo lo que significa pagar, cobrar, ahorrar, vender, prestar y todas las actividades a realizar con el dinero. Pero es necesario también que nuestra mente nos se vacíe de otros valores que son estrictamente necesarios para la convivencia armónica con nuestros familiares, amigos y con toda la sociedad.Un instrumento esencial que incide profundamente en nuestra calidad de vida, son los valores que vamos reemplazando casi sin darnos cuenta, abrumados con la preocupación del dinero que muchas veces llega a ser una obsesión.Esos valores que son el amor, el respeto, la solidaridad a nivel de pareja, de familia, de amigos, son el capital que generará intereses destinados a una finalidad común que se verá plasmada en la construcción de cimientos de afectividad, en puentes de confianza, en espacios de diálogo e intimidad, en diversos niveles de comprensión.Con este cúmulo de valores acompañados de las mejores potencialidades de cada uno, mas el invalorable crecimiento espiritual nos llevará a formar vínculos de profunda afectividad que nos conducirán a observar conductas de respeto, consideración y comprensión, ante los demás; esto puede dar lugar a la aceptación de las personas a pesar de la diversidad de ideas, credos religiosos, inclinaciones políticas, caracteres, etc.Si no vaciamos nuestras mentes de estos valores, si no los reemplazamos con el valor del dinero podremos tejer un precioso encaje que se llama armonía, para poder vivir en la tan ansiada paz.Por todo esto debemos tener presentes las palabras del Maestro, tratar de profundizar sus enseñanzas y descubrir el mensaje que nos da a cada uno de nosotros.Por medio de Pablo en su carta a los romanos (Cap. 12-14,19):Bendigan a quienes los persiguen y no maldigan, alégrense con los que están alegres, lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros. No busquen las grandezas. No confíen en su propia sabiduría.Hagan todo lo posible para vivir en paz con todos. No se hagan justicia por ustedes mismos.Pongan su confianza en Dios y no en el dinero.


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