El Primero de Mayo

Hace ciento veinte años, varios sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886.Sin embargo, en Estados Unidos y...

Hace ciento veinte años, varios sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886.Sin embargo, en Estados Unidos y Canadá no se celebra esta conmemoración. En su lugar se celebra el Labor Day el primer lunes de septiembre en un desfile realizado en Nueva York y organizado por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo. El presidente Cleveland, auspició la celebración en septiembre por temor a que la fecha de mayo reforzase el movimiento socialista en los Estados Unidos desde 1882. Canadá se unió a conmemorar el primer lunes de septiembre en vez del primero de mayo a partir de 1894. El Primero de Mayo, entonces, es un hito en la lucha de los trabajadores, especialmente los trabajadores de la industria, aunque en su símbolo más destacado la ex Unión Soviética juntó la hoz campesina con el martillo, que no lo es. En Bolivia, asociamos Primero de Mayo a algunos sindicatos, principalmente uno de taxistas, que no son propiamente obreros industriales, ni campesinos, aunque en su mayoría “vendan” su fuerza de trabajo al dueño del taxi, que generalmente es otra persona.Han asumido también identidad con el Primero de Mayo y con los movimientos obreros nuestros “gremiales”, que tampoco son propiamente obreros, sino en su mayoría comerciantes minoristas, que venden en las calles especialmente productos importados y ropa usada, que ha sido traída al país generalmente en forma ilegal, es decir, de contrabando, por impunes “capitalistas” que son millonarios que no pueden considerarse “burguesía nacional”.Y no es que Bolivia no haya intentado industrializarse, transformando esa materia prima que tenemos aquí tan abundante y que la exportamos tal cual, sin valor agregado que mejore nuestra economía netamente extractífera.Cuando se intentó, desde el gobierno, estimular la formación de una burguesía nacional, que hubiera ensamblado con un proletariado también nacional, los escogidos fallaron, porque prefirieron el enriquecimiento estéril e inmediato derivado del comercio de “cupos”, que el gobierno les asignó.Y hoy, a pesar de que tenemos los elementos indispensables para el desarrollo, es decir recursos naturales, trabajadores y excedentes de capital (que nos dejan la economía extractiva minera y petrolera) seguimos sin acometer la industrialización en serio.Metalurgia, siderurgia y principalmente petroquímica deberían ser propósito formales del Estado, así como lo es la recuperación del Litoral perdido.Porque si no actúan nuestros gobiernos así, para nosotros el Primero de Mayo se limitará a manifestaciones callejeras de mineros, petroleros y, por supuesto, los incontables y siempre más abundantes gremiales.


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