Presunción de ineficiencia
El control social aparece en todas las sociedades como un medio de fortalecimiento y supervivencia del grupo y sus normas. Las normas menores y las leyes son las que conforman los grupos. La implantación de una moral social (por las influencias sociales que genera) y la crítica liberal como...
El control social aparece en todas las sociedades como un medio de fortalecimiento y supervivencia del grupo y sus normas. Las normas menores y las leyes son las que conforman los grupos. La implantación de una moral social (por las influencias sociales que genera) y la crítica liberal como autodefensa y como interpretación de sucesos e intereses, es el camino hacia el cambio social. Actúa sobre la desviación social leyes y de las normas. Lo del desacato a las leyes es relativamente fácil de entender, porque se identifican de inmediato como delitos. El desacato a las normas se llama también anomía, o entre nosotros se conoce con el mucho más popular apelativo de “chicana”.Dicen los tratados teóricos que la anomía puede presentar las siguientes formas: a) El comportamiento finalista: cuando se adhiere a los fines generales pero pretendiendo satisfacerlos a través de una conducta diferente a la prescripta por la norma. b) El comportamiento formalista/ritualista: cuando se observa la norma ignorando los fines a la que ella sirve (aun cuando tal comportamiento frustre los fines). Estos comportamientos distinguen a la conducta típicamente burocrática. c) El comportamiento “chicanero”: cuando se aprovechan los intersticios de las normas para satisfacer fines personales (aun cuando ello frustre los objetivos del conjunto). Conductas burocráticas observamos a diario, tanto en el sector público como en el privado, porque en también evidente que en ambos puede imperar la ineficiencia. De la chicana hemos comentados muchas veces en este mismo espacio y es característica muy arraigada de nuestro sistema judicial, en el cual por encima de los códigos se ha vuelto mucho más importante dominar los procedimientos, porque son estos (generalmente por incumplimiento) los que facilitan las chicanas.Con lo planteado hasta aquí hay suficiente para debate casi interminable, especialmente es esa conflictiva dicotomía público/privado, por eso vamos a concentrarnos en un ejemplo reciente: el juicio al ex gobernador de Tarija Mario Cossío, que se ha anunciado muchas veces y se ha postergado otras tantas.La última postergación se produjo ayer, viernes, cuando se resolvió (dicen) realizar la respectiva audiencia pasado mañana, lunes. Sobre los motivos de la suspensión de la audiencia el viernes hubo supuestas explicaciones.Se dijo que el Tribunal Primero de Sentencia de la Capital, que debía desarrollar el proceso, no contaba con secretaria ya que la misma había renunciado hace unos días. Seguramente que el lunes no será la secretaria, pero algún motivo (o pretexto) aparecerá para que quienes deben administrar justicia hagan gala, una vez más, de ineficiencia y por poco o muy débil control social.A eso le llamamos, sin eufemismos, chicana.


