Hablemos de paraísos

Así, su significado original hace referencia a un jardín extenso y bien arreglado, que se presenta como un lugar bello y agradable, donde además de árboles y flores se ven animales enjaulados o en libertad.Pero ver las dos palabras juntas: “paraíso fiscal” sonaría absurdo, sino fuera...

Así, su significado original hace referencia a un jardín extenso y bien arreglado, que se presenta como un lugar bello y agradable, donde además de árboles y flores se ven animales enjaulados o en libertad.Pero ver las dos palabras juntas: “paraíso fiscal” sonaría absurdo, sino fuera que corresponden a algo sumamente real y muy propio del actual modelo de “organización social”. Mejor sería llamar refugio fiscal a ese lugar que se caracteriza por aplicar un régimen tributario especialmente favorable a los ciudadanos y empresas no residentes, que se domicilien allí. Típicamente estas ventajas consisten en una exención total o una reducción muy significativa en el pago de los principales impuestos.Gracias a un buen amigo y a esa maravilla moderna de la comunicación instantánea recibimos un interesante artículo sobre los paraísos fiscales, escrito por Cira Rodríguez César y Maciel Fernández Bolaños, periodistas de la sección de economía de Prensa Latina. Reproduciremos sólo lo más destacado, porque hay material suficiente para varias entregas. Y comencemos:Un gran revuelo levantó la publicación de nuevas revelaciones sobre los paraísos fiscales; se puede afirmar que se trata de sumar números y nombres a una práctica muy conocida y frecuente entre los millonarios y las trasnacionales. En un contexto de persistencia de la debilidad económica global, los expertos llaman la atención acerca del auge de esos territorios que eximen de impuestos a los inversores extranjeros poseedores de cuentas o sociedades, a quienes se garantiza, además, reserva absoluta o anonimato. La investigación sobre los paraísos fiscales ya es considerada la mayor operación de filtración de información en la historia, 160 veces superior a las de Wikileaks, al recoger números de cuentas, transferencias de dinero y operaciones financieras irregulares en más de 170 países. Un estudio con gran reputación, presentado en julio del pasado año por la organización sin ánimo de lucro Tax Justice Network –continúa- sitúa entre 21 y 32 billones (millones de millones) de dólares los flujos de dinero en paraísos fiscales. Hay mucho más pero, como ya dijimos, se tendrá que comentar en forma dosificada, sin embargo, ya se puede sacar como conclusión que los tales “paraísos” con una argucia inmoral, entendiendo moral no como asunto religioso, sino las reglas o normas por las que se rige la conducta o el comportamiento de un ser humano en relación a la sociedad, a sí mismo o a todo lo que lo rodea. Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe de hacer o evitar para conservar estabilidad social, basándonos en lo cual concluimos que los paraísos fiscales son definitivamente inmorales o, peor aún, son amorales.Allí se mezclan fortunas amasadas por corporaciones transnacionales con las de mafias traficantes de drogas, armas o seres humanos y corruptos de todas las procedencias y todos los pelajes.Seguiremos con el tema.


Más del autor