¡Acuérdate de Dios!
¿Alguna vez, nos acordamos de Dios? Cuando debemos cumplir con parientes y amigos, asistimos a la iglesia, cuando se trata de una misa de difuntos, un aniversario, un bautismo, etc. Quizás algún domingo o cuando caemos en desgracia.Creo que tenemos que hacer conciencia y hacer un alto en el...
¿Alguna vez, nos acordamos de Dios? Cuando debemos cumplir con parientes y amigos, asistimos a la iglesia, cuando se trata de una misa de difuntos, un aniversario, un bautismo, etc. Quizás algún domingo o cuando caemos en desgracia.Creo que tenemos que hacer conciencia y hacer un alto en el camino, debemos detenernos para hacer una reflexión profunda de nuestra vida.¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es nuestra meta? ¿Hacia dónde corremos? Ese afán de cada día, esa preocupación constante, esa angustia ¿Es por algo de verdadero valor? Sabemos que el ideal es el objetivo cumbre que el hombre se marca en la vida; el porque y el para que de todas sus días, de todas sus iniciativas, de todos sus sacrificios, de todos sus desvelos.¿Yo he pensado alguna vez que mi vida corre como un río, pero que llegará al final del recorrido hasta desembocar en la inmensidad del mar de la eternidad?¿He pensado seriamente alguna vez en Dios quién me da la vida a mí y a mis seres queridos? ¿He pensado en que la muerte es una realidad que tocará también a mi puerta y que después de ese paso, que me espera al otro lado?Todo esto nos tiene que llevar a encontrarnos con nuestro comienzo y con nuestro fin, que es Dios.Dios es la única respuesta a nuestra vida, Dios es el único que puede darnos la paz verdadera y calmar definitivamente la sed del alma, esta sed que no nos deja vivir en la paz del corazón.Con Dios en mi vida, se atemperan las preocupaciones, porque mi fé me ayuda a mirar las cosas del mundo, como lo que son, pasajeras y mi mirada abarcará un ideal más alto, de mayor valor con sabor a paz y libertad.Porque todo lo que es ambición de poder, de riqueza, de placer, perderá el valor, porque son bienes pasajeros, efímeros.Las riquezas, el dinero, solo es interesante cuando no se tiene y deja de ser interesante, cuando solo produce intereses, suelen estar reñidos los “ intereses” y el “interés”, por eso decimos que el que menos necesite tiene más que el que más tiene.Acordémonos de Dios, escuchemos lo que nos dice en (Eclesiastés 12 – 6,7) “Acuérdate de tu Creador, ahora que aún no se ha roto el cordón de plata ni se ha hecho pedazos la olla de oro, ahora que aún no se ha roto el cántaro a la orilla de la fuente, ni se ha hecho pedazos la polea del pozo. Después de eso el polvo volverá a la tierra, como antes fue y el espíritu volverá a Dios que es quién lo dio”.


