Recordando a M’Bow
de la Unesco, la oficina de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura de la cual nos ocupamos cuando “reconoce” como patrimonio de la humanidad algún valor cultural nacional, sea un monumento o una danza folklórica, pero no sabemos cómo opera y cuáles son sus...
de la Unesco, la oficina de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura de la cual nos ocupamos cuando “reconoce” como patrimonio de la humanidad algún valor cultural nacional, sea un monumento o una danza folklórica, pero no sabemos cómo opera y cuáles son sus objetivos fundamentales Muy pocos, recuerdan, por ejemplo, cuando esa institución estuvo dirigida por un africano y no por los habituales europeos o estadounidenses. Nos referimos a Amadou-Mahtar M’Bow profesor y político senegalés y quien propició acciones tan “revolucionarias” en la Unesco, que hicieron retirar de la institución a Estados Unidos y a otros países. Todo comenzó con el Informe MacBride.El Informe MacBride, también conocido como “Voces Múltiples, Un Solo Mundo”, es un documento de la Unesco publicado en 1980 y redactado por una comisión presidida por el irlandés Sean MacBride, ganador del premio Nobel de la Paz. Su objetivo era analizar los problemas de la comunicación en el mundo y las sociedades modernas, particularmente con relación a la comunicación de masas y a la prensa internacional, y entonces sugerir un nuevo orden comunicacional para resolver estos problemas y promover la paz y el desarrollo humano.Hoy, que estamos inmersos en una comunicación globalizada, que muy poco tiene de “social” y mucho de “masiva”, es oportuno recordar ese informe y a su principal impulsor, el senegalés M’Bow.Así, por encima, podemos recordar que todo comenzó con un discurso del escocés MacBride ante la Unesco. Era el año 1.977. Su discurso tuvo tanto calado que, unos meses más tarde, M. M’Bow, entonces Director General de la UNESCO, le propuso ser el Presidente de una Comisión Internacional que se encargara de estudiar los problemas que existían en el ámbito de la comunicación.En esa Comisión participaron grandes personalidades del mundo de la información y de la comunicación. Entre ellos destacaron: Hubert Beuce-Mery, fundador de Le Monde; Gabriel García Márquez, escritor colombiano; Leonid Zamiatin, Portavoz del Gobierno soviético; y Marshall McLuhan, sociólogo canadiense.La Comisión comenzó sus trabajos en diciembre de 1977, trabajos que duraron unos tres años. El propio Sean MacBride afirmó que “las circunstancias que rodeaban la creación de esta Comisión no me inspiraban el más mínimo optimismo. En los años 70 las discusiones internacionales sobre el problema de la comunicación habían llegado al estadio del enfrentamiento directo”. Estábamos en plena “guerra fría”.Pero la guerra fría se acabó, se acabó el modelo soviético y la comunicación se hizo más masiva, pero menos comprometida con los intereses sociales. Ahora es, en este mundo de mercado teologizado, una mercancía más.El periodo de M’Bow a cargo de la Unesco comenzó en 1.974 y el 1985 Estados Unidos abandonó la Unesco citando diferencias en temas de gestión; el Reino Unido y Singapur la abandonaron también en 1986. Esto hizo que el presupuesto de Unesco cayera considerablemente durante unos años. M’Bow tuvo que renunciar y muchos ya lo olvidaron. Nosotros no.


