La panza es lo primero

Pero esas corporaciones no son las únicas que ahora protagonizan los roles principales en este mundo globalizado. Existen muchas otras corporaciones gigantescas, cuyas operaciones son desproporcionadamente mayores a las de cualquier nación de las muchas donde actúan, pero de ellas...

Pero esas corporaciones no son las únicas que ahora protagonizan los roles principales en este mundo globalizado. Existen muchas otras corporaciones gigantescas, cuyas operaciones son desproporcionadamente mayores a las de cualquier nación de las muchas donde actúan, pero de ellas proporcionalmente se habla poco. De Unilever, por ejemplo, o de sus también grandes competidores: Procter & Gamble, Nestlé, Kraft , y otras del área de alimentos o de los artículos para aseo. Ocupémonos de los alimentos.En una revista reciente encontramos unas importantes declaraciones de uno de los considerados “gurús” de la gastronomía mundial: Carlo Petrini, presidente y fundador de Slow Food, movimiento que busca contrarrestar el vertiginoso mercado de la comida rápida, impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales, combatir la falta de interés general por la nutrición y las consecuencias de las elecciones alimenticias. Petrini es una autoridad mundial en temas de alimentación y desarrollo de la agricultura tradicional. Este italiano de 63 años profesa el comer como un derecho, se opone a la globalización del gusto y apoya a los pequeños productores agrícolas.Petrini creó Slow Food en 1989 en París y fue un proyecto que inició con un interés en la cultura alimentaria y la gastronomía.“Gastronomía no es solo el arte de producir a través del conocimiento de la comida ni de una estética que pueda transmitir placer. No son solo recetas, recetas y más recetas”, afirma uno de los considerados gurúes de la gastronomía y la alimentación. En Bolivia, donde están cundiendo los agro-negocios que ocupan enormes extensiones de tierra, la seguridad alimentaria es tema fundamental y debería estar siempre incorporada en todos los eventos (locales, departamentales, nacionales o internacionales) donde se hable de la salud.A Petrini le ofrecieron el Ministerio de Agricultura de su país, Italia, pero no lo aceptó, El asegura que quien domina el vientre tiene el poder, las guerras siempre han sido por conquistar tierras y apropiarse de lo que éstas producen. El experto se refirió a quienes controlan los negocios de alimentos llamándolos “mafia”.“El sistema actual es un sistema criminal porque destruye el medio ambiente, se aprovecha de los insumos locales de las comunidades en pobreza, produce un desperdicio que nunca antes en la historia de la humanidad se había visto, no respeta tradiciones, destruye poblaciones y roba el futuro”, afirma.Para Petrini la industria también es peligrosa porque está haciendo cada vez más infértiles los suelos y en los últimos 20 años se han usado más químicos que los que se usaron en los 120 años anteriores, es por eso que la tierra está “adicta”. Ahora que están preparando una “Cumbre” sobre salud en Bolivia, Carlo Petrini sería un expositor de lujo porque, como dijo el escritor y dibujante mexicano Eduardo del Río García (Rius):La panza es lo primero


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