Burócratas y traficantes fariseos
Comencemos por burócratas, que es lo que más escuchamos decir, señalando, primero que existen burócratas tanto en el sector público como en el privado, porque burocracia es la organización o estructura organizativa caracterizada por procedimientos explícitos y regularizados, división de...
Comencemos por burócratas, que es lo que más escuchamos decir, señalando, primero que existen burócratas tanto en el sector público como en el privado, porque burocracia es la organización o estructura organizativa caracterizada por procedimientos explícitos y regularizados, división de responsabilidades y especialización del trabajo, jerarquía y relaciones impersonales. La palabra viene del francés “bureaucratie”, y este a su vez de bureau, oficina, escritorio, y cracia que significa gobierno.El término es utilizado en la sociología, en la ciencia administrativa y, especialmente, en la de administración pública. Podría definirse como un conjunto de técnicas o metodologías dispuestas para racionalizar la realidad exterior- que pretende ser controlada por el poder central- a fin de conocerla y dominarla de forma estandarizada o uniforme. Pero generalmente no funciona como se espera.Y sigamos con traficantes, que es una forma de llamar a los comerciantes, aunque con mayor frecuencia se usa para referirse a los comercios ilegales: drogas, armas, personas, etc. Pero es incorrecto (gramaticalmente) llamar narcotraficantes a quienes comercian con cocaína, porque la cocaína no es un narcótico.Un narcótico o estupefaciente es una sustancia medicinal que, por definición, provoca sueño o en muchos casos estupor y, en la mayoría de los casos, inhibe la transmisión de señales nerviosas, en particular, las asociadas al dolor. La cocaína es un alcaloide que no provoca sueño sino, al contrario, generalmente lo ahuyenta.Y como se nos acaba el espacio y a propósito de drogas traficadas ilegalmente (que es un serio problema para muchos, menos para quienes las consumen masivamente), digamos algo sobre los fariseos, que originalmente no eran sino miembros de una comunidad judía. Existe un pasaje muy utilizado del evangelio en que los fariseos se “rasgaban las vestiduras” delante de las palabras de Jesús (costumbre antigua en señal de duelo o de ultraje público) La frase “Rasgarse las vestiduras” es muy popular en algunos países cristianos, para expresar la indignación fingida de alguien delante de un hecho determinado, desaprobándolo. Ya para terminar, y a propósito del uso actual del término “fariseo”, digamos que nos parece muy aplicable a esas personas que, como dijimos, son las que más cocaína consumen (aunque no la descubrieron ellos sino el italiano Enrico Pizzi, en 1858) y sin embargo se rasgan las vestiduras y hasta patrocinan “guerras contra las drogas” que, está demostrado, no solo no disminuyeron su consumo, sino que lo incrementaron y provocaron estragos en Colombia, México, Perú, Bolivia y varios otros países. Como se nos volvió problema casi cotidiano (inclusive con farisaicas “certificaciones”, en otra oportunidad seguramente tendremos que volver sobre este tema, pero trataremos de utilizar el lenguaje con propiedad, especialmente cuando hablamos de narcotraficantes y de fariseos.


