Montenegro y los hidrocarburos

Fue de los pocos pensadores que ha logrado restaurar nuestra historia con toda su fuerza y energía y presentarla como una afirmación positiva para el futuro, teniendo la lucidez necesaria para establecer bases ideológicas y políticas rumbo a la consolidación de una sociedad orgullosa de su...

Fue de los pocos pensadores que ha logrado restaurar nuestra historia con toda su fuerza y energía y presentarla como una afirmación positiva para el futuro, teniendo la lucidez necesaria para establecer bases ideológicas y políticas rumbo a la consolidación de una sociedad orgullosa de su pasado, sus tradiciones y valores y anhelante de superación. La historia de Bolivia está ligada indisolublemente al Nacionalismo Revolucionario, que en poéticas y épicas jornadas de reivindicación de la Nación son parte, también, de la historia de los hidrocarburos y el petróleo en Bolivia, que Montenegro, con verdadera pasión, ha legado como mandato irrenunciable de fortalecimiento de nuestra conciencia que recupere la historia como bastión perpetuo de amor a la Nación.El espíritu de Montenegro, entregado a la lucha patriótica y romántica de la defensa y desarrollo de nuestro potencial hidrocarburífero, nos motiva a reflexionar sobre el pensamiento del ideólogo y de lo que llegará a ser la próxima revolución de la energía de Bolivia.  No sería un desatino ni una falta de respeto que los bolivianos consideremos la emblemática y ya mitológica figura de Carlos Montenegro, como Ministro en Jefe de los Hidrocarburos bolivianos, ad perpétuam, como es, por ejemplo, el insigne abogado Pantaleón Dalence como jefe de la Justicia boliviana.El pensamiento de éste revolucionario y su incidencia directa en el desarrollo de los recursos naturales y el sector energético es indiscutible, buscando siempre la senda trazada: condiciones de estabilidad y racionalidad para promover el progreso nacional. Ese es el Montenegro que hoy merece no sólo el reconocimiento del sentimiento popular, sino la correcta interpretación de su legado: proponer la restauración de la historia positiva de Bolivia, utilizada como propósito solemne de superación y desarrollo. El gas tendrá que ser el nuevo paradigma de país rico y progresista en hidrocarburos que Carlos Montenegro ya pergeñaba cuando lideró la Unión de Defensa del Petróleo, motivado por el mismo objetivo: el progreso y porvenir venturoso de la Nación. Así está hoy la Revolución Nacional y su influencia en los destinos económicos de Bolivia, recordándonos su fe y fuerza en el desarrollo de nuestros hidrocarburos, buscando la liberación económica de Bolivia, siendo parte de esta cruzada de construcción del nuevo paradigma de desarrollo sostenible, equitativo, solidario y democrático de liberación.Aquí el sincero y respetuoso homenaje a un hombre comprometido con la liberación de la Nación. * MBA. Consultor del sector privado


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