La Revolución del 52 y las transformaciones estructurales

el analfabetismo es casi general...., las ciudades y las poblaciones no cuentan con los servicios básicos más indispensables; la asistencia hospitalaria es escasa y primitiva...; las diferentes regiones de la Patria están aisladas; la cultura se halla al alcance únicamente de una reducida...

el analfabetismo es casi general...., las ciudades y las poblaciones no cuentan con los servicios básicos más indispensables; la asistencia hospitalaria es escasa y primitiva...; las diferentes regiones de la Patria están aisladas; la cultura se halla al alcance únicamente de una reducida minoría. El dominio de la oligarquía es tan absoluto y tan honda sus consecuencias que todo el impulso vital del hombre boliviano queda reducido a procurarse una opaca medianía”. Además mostró la antítesis de esa situación, destacando: “.....y contrastando con esa pavorosa realidad, se alza la soberbia personal y la fortuna fabulosa de los tres magnates del estaño. Esa fortuna, centavo por centavo, ha sido sustraída de nuestro derecho a ser felices”.Esa situación  estructural se proyectaba en todos los campos de la vida nacional, desde la cultura hasta la sanidad. Para independizar realmente a Bolivia era necesario liquidar el sojuzgamiento imperialista y a la gran burguesía (Rosca) que le servía de agente, devolviendo al país la explotación de sus minas, redistribuyendo entre los campesinos que la trabajan las tierras de los latifundistas feudales, diversificar la economía mediante la creación de nuevas fuentes de riqueza e integrar el territorio nacional.La conciencia política había penetrado tan profundamente en el pueblo, que en 1951 en las elecciones generales el MNR triunfó por amplia mayoría dentro del sistema del voto calificado, el fraude y la violencia. El gobierno desconociendo la voluntad popular urdió el “mamertazo” que precipitó una solución radical ya que “Para hacer una tortilla hay que romper muchos huevos”. Las condiciones históricas ya estaban dadas para la Revolución del 9 de Abril de 1952. En doce años de Gobierno (1952/64) el MNR- a través de planteamientos ajustados a la realidad nacional-logro cambiar la estructura económica del país con sus consiguientes proyecciones en los campos social, político y cultural mediante la ejecución de las profundas transformaciones estructurales de la Revolución Nacional.Con la Nacionalización de las Minas, se reivindicó la dignidad de los bolivianos a tener mejores condiciones de vida y el derecho a constituir por si mismos y democráticamente los poderes públicos haciendo posible el desarrollo económico del país dentro de un plan armónico formulado de acuerdo al interés nacional. Con la Reforma Agraria-la medida más revolucionaria y trascendental-se liquidó el régimen semifeudal, liberando al campesino de su condición de siervo, incorporándole a la vida nacional, con la educación fundamental y el voto universal, creando las condiciones par el desarrollo pleno de su personalidad humana y su ascenso económico-social, político y cultural. Con la Reforma Educativa se ha abierto el acceso a la cultura a todas las clases sociales; de una educación de castas se ha pasado a una educación de masas. Con el Voto Universal se ha establecido una verdadera democracia eliminando las injustas discriminaciones del voto calificado. Con el Desarrollo y la Diversificación de la Economía se ha disminuido la dependencia de los mercados internacionales y la vulnerabilidad a las oscilaciones de precios que afectaba a nuestra economía mono-productora (Ahí está Santa Cruz con su desarrollo, motor de la economía nacional). La etapa cumplida por la Revolución Nacional se ha caracterizado principalmente por la liquidación del viejo régimen, la reparación de las injusticias sociales que entrañaban y por la cimentación de una nueva fase que tiene que ser esencialmente de reconstrucción revolucionaria democrática y humana con la égida del pensamiento político transformador de Víctor Paz Estenssoro que fue, es y seguirá siendo el mejor Presidente de Bolivia de todos los tiempos como Estadista excepcional en nuestra historia que supo adecuar sus respuestas a los momentos en que actuó.


Más del autor