En el Día de la Salud

Pero la salud para cualquier sociedad no es solamente la ausencia de enfermedad, así como la paz no es solamente la ausencia de guerra.El Día Mundial de la Salud brinda una oportunidad de ámbito mundial para centrar la atención en importantes cuestiones de salud pública que afectan a la...

Pero la salud para cualquier sociedad no es solamente la ausencia de enfermedad, así como la paz no es solamente la ausencia de guerra.El Día Mundial de la Salud brinda una oportunidad de ámbito mundial para centrar la atención en importantes cuestiones de salud pública que afectan a la comunidad internacional y en el caso nuestro, de Bolivia, este mes de abril se realizará (han dicho) una “cumbre” dedicada a la salud. Tratemos de dejar por un momento el escepticismo y aportemos algo:Aunque la tendencia predominante es convertir al Estado en un simple árbitro de los intereses de mercado (oferta y demanda) no ha desaparecido aún esa conciencia previa a la actual globalización mercantil que se traducía en lo que se llamó Estado de Bienestar. A mediados de lo9s años 50, o sea poco antes de que eclosionen las crisis que ahora nos agobian (ambiental, laboral, financiera, alimentaria y un largo etcétera), Karl Popper refiriéndose a ese posible pero escamoteado Estado de Bienestar, sostenía que con él estos serían algunos de “los males que pueden ser resueltos o remediados por la cooperación social” La pobreza; el desempleo y formas similares de Inseguridad Social; la crueldad penal; la esclavitud y otras formas de servidumbre; la discriminación racial y religiosa; la falta de oportunidades educacionales o educativas; las diferencias rígidas de clase;  la guerra y por último, aunque es precisamente lo más importante como para ir de primero, la eliminación  de la enfermedad y el dolor, o sea, la salud.La salud es, entonces, algo muchísimo más importante que la “simple ausencia de enfermedad” y no se siente que la humanidad esté ahora más saludable que antes de globalizarse. La economía relacionada con la salud sí ha crecido y estadísticas confiables aseguran que los volúmenes financieros que mueve en el planeta son muy poco inferiores a los de, digamos, el publicitado sector energético, también globalizado.O sea que “salud y apariencia” se ha convertido en uno de los nichos más rentables para el sector financiero, aunque de contrapartida la percepción  ciudadana sobre el sector haya llegado a ser tan pesimista que ya, en algunos países tiene apelativos por demás patéticos. Muchos han debido oír hablar de “la mafia de bata blanca” y no estamos refiriéndonos al sector de la salud en un país en particular, sino en varios, incluido los Estados Unidos, donde la salud es, precisamente, el mayor dolor de cabeza del presidente Obama. Y no es un secreto.En conclusión, para semejante dolor de cabeza lo que necesitamos es mucho más que un simbólico Día Mundial de la Salud. Aunque sea solo en escala nacional, deberíamos pensar con urgencia en algo mejor… y hacerlo, por supuesto.


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