“Hemos cambiado el destino de la ciudad de Tarija”

Pero el modelo de ciudad en que vivimos, al igual que en otras regiones del mundo, como  diría Luis Zambrano, es la que ha privilegiado su amor por el automóvil y su desprecio por el ciudadano. Eso explica que todas las acciones y reformas en las ciudades estén orientadas a privilegiar el uso...

Pero el modelo de ciudad en que vivimos, al igual que en otras regiones del mundo, como  diría Luis Zambrano, es la que ha privilegiado su amor por el automóvil y su desprecio por el ciudadano. Eso explica que todas las acciones y reformas en las ciudades estén orientadas a privilegiar el uso del automóvil versus el peatón. Creación de autopistas, eliminación de áreas verdes, por nuevas vías y otras acciones en desmedro del peatón.Además,  en un contexto de cambio climático y de escasez, resulta necesario volver sobre el concepto de ciudades sostenibles y justas, donde existan visiones y acciones orientadas a la sostenibilidad, inclusión, planificación y previsibilidad.Hace un tiempo atrás escribí dos artículos referidos a la necesidad urgente de crear el Parque Bosque de Aranjuez, hoy escribo con tremenda satisfacción, después de conocer la aprobación de la ley No. 019, por unanimidad, en el Concejo Municipal. Permítanme decirles sin ninguna exageración: “Hemos cambiado el destino de la ciudad de Tarija”,  lo digo en plural porque los logros de la ciudadanía, que benefician a todos y todas, son victorias plurales. Este logro es una muestra del amor por el ciudadano.Tal vez para muchos esto suene a exageración,  triunfalismo y exitismo, pero quisiera compartir con ustedes una realidad: hoy las ciudades más importantes giran en torno a su área verde, desde las más emblemáticas y famosas  como Nueva York con su Central Park, Paris con sus Campos Elíseos, Buenos Aires con sus Bosques de Palermo o La Paz con su proyecto de Parque Urbano Central. Así tenemos ejemplos de ciudades de distintas dimensiones que tienen como epicentro su pulmón verde.Tarija ha dado un paso muy importante hacia la equidad, al crear un bien público de goce, disfrute y acceso universal para todos y todas las tarijeñas, demostrando que podemos seguir avanzando en esa dirección. Tenemos varios futuros desafíos, uno de ellos, que debemos discutirlo a profundidad es el acceso a la vivienda digna en la ciudad. Como ciudadano, quiero agradecer, reconocer y felicitar a los ciudadanos que, desde distintos roles, aportaron con su visión y tesón para avanzar en este logro fabuloso. Me da esperanza ver que todavía es posible construir alianzas ciudadanas,  en torno a la creación de bienes públicos; definitivamente, cuando la ciudadanía es capaz de concertar con los sectores políticos una agenda de desarrollo, tiene una potencia que genera cambios; estos procesos se dan cuando se identifican visiones compartidas de futuro y se eliminan los riesgos de movilizarnos para beneficiar a intereses corporativos (o sea que benefician a pocos). Políticamente hablando los gobiernos más exitosos son los que son capaces de hacer propia la agenda de la ciudadaníaUn dato que debe llamarnos a la reflexión y que es un gran aprendizaje de este proceso de los Bosques de Aranjuez: ¿Cómo fue posible que en ambientes políticamente tan polarizados y en tiempos exacerbados,  se puedan aprobar normas por UNANIMIDAD? Cuando la norma beneficia a todos y todas, cuando el bien común está por encima de los intereses particulares, definitivamente se puede lograr el consenso. La aprobación de la Ley No. 019  demuestra que todavía es posible el dialogo y la concertación y que podemos seguir soñando con visiones de futuro compartidas, para hacer de Tarija una ciudad justa y sostenible.


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