Territorios ocupados
Eso, que parece una pesadilla inimaginable, es lo que en la realidad ocurre con los Estados Unidos y la provincia cubana de Guantánamo, donde existen la base militar gringa y el campo de concentración para prisioneros políticos. Es un tema del cual poco se habla, a pesar de que muchos de esos...
Eso, que parece una pesadilla inimaginable, es lo que en la realidad ocurre con los Estados Unidos y la provincia cubana de Guantánamo, donde existen la base militar gringa y el campo de concentración para prisioneros políticos. Es un tema del cual poco se habla, a pesar de que muchos de esos prisioneros están en este mismo momento en huelga de hambre.Como consecuencia de esto, varias decenas de presos en la base estadounidense de Guantánamo, enclavada en un territorio arbitrariamente ocupado a Cuba hace más de 100 años, se encuentran hoy amenazados por la muerte.Así lo consideran abogados al referirse a una larga huelga de hambre que mantienen sus defendidos en protesta por las duras condiciones disciplinarias en las que viven en los barracones del enclave naval.De los detenidos allí, 166 según cifras oficiales, muchos saben que la única manera de salir es muriendo, dijo el abogado Carlos Warner, quien representa a reclusos a los que se niegan sus derechos humanos.Lo peor de esto es que no se plantean poner fin a la huelga de hambre que iniciaron el 6 de febrero y que hoy secundan muchas personas.Asimismo, el abogado apuntó que no sabe exactamente cuántos de sus representados participan en la protesta, porque el acceso a ellos es muy limitado, pero, aseguró, que la mayoría de ellos están siguiendo la huelga y están dispuestos a “aceptar la muerte”.Warner precisó que pudo ver a uno de ellos cerca de la muerte. “Ha perdido unos 13 kilos en un mes y sus condiciones de salud son realmente malas”.Hemos buscado repercusiones de esta información en varias fuentes, pero en forma infructuosa. Parecería que, además del encierro, quienes están presos en Guantánamo están sentenciados al silencio. Están peor que en Morros Blancos.Y como ya relacionamos una cosa con otra, relacionémosla, de una vez, con algo que conmueve a la mayoría de los latinoamericanos: la ocupación británica de las islas Malvinas y la ocupación chilena del Litoral boliviano. Tanto duele una ocupación como las otras.Comparar Guantánamo con las islas Malvinas parece una extravagancia, pero mucho más extravagante es que en pleno siglo XXI, con tanta alharaca sobre los derechos humanos, exista un campo de concentración como el de Guantánamo.El abogado Carlos Wagner, única fuente de información para este tema, lamentó la falta de comunicación existente con las autoridades tras la renuncia en enero del enviado del Departamento de Estado para el cierre de la prisión.El abogado, además, consideró que la Casa Blanca no tiene como prioridad el cierre de la prisión pese a la promesa de Barack Obama en 2008 (cuando era candidato a su segunda presidencia) de acabar con esa instalación. Como para creer en promesas de candidatos en tiempo electoral.


