Políticas mineras

En nuestro país, hace unos días, el director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Minería, Juan Carlos Carrasco, informó que la propuesta de ley minera que es elaborada entre el Ejecutivo y los representantes del sector minero del país estará concluida en abril, luego de zanjar...

En nuestro país, hace unos días, el director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Minería, Juan Carlos Carrasco, informó que la propuesta de ley minera que es elaborada entre el Ejecutivo y los representantes del sector minero del país estará concluida en abril, luego de zanjar el debate sobre las regalías que deberá pagar el sector, cuando se aplique la nueva norma. Abril comenzó y habrá que estar pendientes, porque no sería la primera vez que una ley se procesa de espaldas a la sociedad  civil. El peor caso que nos viene a la memoria es el del Código Davenport, esa ley para administrar el petróleo boliviano que tenía absurdos del tamaño del  “factor agotamiento”, una reducción que se hacía sobre lo que pagaban las compañías extranjeras, porque el petróleo que explotaban “se estaba agotando”.Este mes sabremos ¿sabremos? Lo que se está cocinando sobre la minería. Entre lo poco que se ha dicho está lo que dijo la  Cámara Nacional de Minería, según la cual el proyecto de la nueva ley minera también definirá quiénes serán considerados como mineros chicos, medianos y grandes, de acuerdo con la producción mensual de minerales, su pureza y tipo, para definir tributos en relación a ingresos.Estaremos pendientes, entonces. Y solo por cultura general es conveniente saber que en Colombia, por ejemplo, la minería “ilegal” ha caído en manos de las que ahora se llaman eufemísticamente “bacrim”, abreviación de Bandas Criminales y que son los mismos grupos paramilitares de extrema derecha, que se han reencauchado.En el Perú los conflictos sociales generados por corporaciones mineras transnacionales son frecuentes y aquí mismo, en el lado peruano del lago sagrado, tenemos uno de los más persistentes de tales conflictos.México pertenece a una minoría de países latinoamericanos que no cobran una regalía basada en la producción minera o las ganancias, y donde las compañías pagan un cobro por las hectáreas de terrenos cubiertas por sus concesiones mineras más los impuestos corporativos estándares.El proyecto de ley apunta a alcanzar un equilibrio entre las regalías y concesiones y otros impuestos, señaló en enero el secretario de Economía de México, pero no se han entregado detalles sobre el monto al que llegará dicha regalía. “Creo que se tiene que mirar a los países que actualmente cobran las regalías más altas. Eso es en realidad lo que anticipamos ocurrirá en México”, indicó el funcionario.La conclusión que sacamos es que organismos para integración latinoamericana, como CELAC, tienen en el manejo de las actividades mineras, una oportunidad muy valiosa para aunar criterios y fortalecer a la región en forma concreta y además urgente.Como hicimos con las Malvinas argentinas y como tendremos que hacerlo con la cubana Guantánamo. Temas para tenerlos también pendientes.


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