Rompiendo moldes

Lo que Obama dijo fue “estamos rompiendo moldes” y esa, que parece una frase banal tiene muchas connotaciones, porque la pronunció al posesionar a Julia Pierson como la primera mujer que se ocupará del casi misterioso Servicio Secreto de los Estados Unidos. Y vamos con los detalles, antes...

Lo que Obama dijo fue “estamos rompiendo moldes” y esa, que parece una frase banal tiene muchas connotaciones, porque la pronunció al posesionar a Julia Pierson como la primera mujer que se ocupará del casi misterioso Servicio Secreto de los Estados Unidos. Y vamos con los detalles, antes de pasar a los moldes.No se trata solamente de la posesión de un funcionario más en la cúspide de la densa burocracia estadounidense dedicada a asuntos de seguridad. El Servicio Secreto de los Estados Unidos es una agencia federal de los Estados Unidos que cumple principalmente con la función de proteger la integridad del Presidente de los Estados Unidos, y está bajo cargo del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos. El Servicio Secreto tiene jurisdicción primaria sobre la prevención y la investigación de la falsificación del dinero de los EE. UU., también con la protección del Presidente, Vicepresidente, Presidente electo, Vicepresidente electo, más allá de presidentes y de sus familias, ciertos candidatos a la presidencia y vicepresidencia en el plazo de 120 días antes de una elección presidencial, los niños de presidentes anteriores hasta la edad de 16 años, y los jefes de estado extranjeros visitando el país. También investiga una variedad amplia de crímenes del fraude y de hurto financieros de la identidad y proporciona la ayuda de forenses para investigar algunos crímenes locales. Todo eso es información de enciclopedia. Lo que no se suele decir de ese servicio es que sus agentes se han visto involucrados en escándalos tan ruidosos como el de prostitución en Cartagena, durante la última Cumbre de las Américas. Eso lo supo todo el mundo, luego ya no tenía nada de “secreto”. Y se rompió el primer molde.En la mitología machista que aún impera nuestros países se suele decir que “las mujeres no saben guardar secretos”. Esa es una más de las odiosas calumnias que caracterizan el machismo. Al nombrar Obama a una mujer para dirigir la institución formalmente dedicada a investigaciones secretas, rompió otro molde. Un molde muy rígido, además.Por eso el nombramiento de Julia Pierson es relevante y no debe ser tomado como un hecho simple, sólo anecdótico.Es que en nuestros países subordinados a Washington, es decir en aquellos que eran considerados solamente “el patio trasero”, estamos acostumbrados a utilizar moldes gringos, desde el corte de pelo que utilizamos, hasta el lenguaje coloquial donde ha desaparecido la palabra castellana “bien”, para ser sustituida por el OK, cuyo verdadero origen y significado ni siquiera conocen quienes más lo utilizan.Comida rápida, “yines”, aguas coloreadas endulzadas y gasificadas y muchísimos otros moldes, unos más perversos que otros, tienen saturada nuestra cultura popular y por eso es que nos ocupamos de la frase de Barak Obama y quisiéramos sinceramente que se convierta pronto en una realidad. Una realidad insubordinada. Y si fuera necesario, hasta rezaríamos para que se cumpliera.


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