El terremoto de los 8.309,50

Una petición de estas características, se presenta como una propuesta reivindicativa bastante tentadora, más aún, cuando muchos nos vemos obligados a realizar verdaderos malabarismos con nuestros ingresos para llenar los platos de comida de nuestras familias.Sin embargo, debemos ser...

Una petición de estas características, se presenta como una propuesta reivindicativa bastante tentadora, más aún, cuando muchos nos vemos obligados a realizar verdaderos malabarismos con nuestros ingresos para llenar los platos de comida de nuestras familias.Sin embargo, debemos ser conscientes de que dar curso al incremento del SMN a Bs8.309,50 supondría para Bolivia un verdadero Terremoto político, económico y social, puesto que el Estado no se encuentra en posibilidad de hacer frente a un incremento salarial de semejante magnitud, y de llevarlo adelante, le generaría problemas como el costo adicional al TGN que reduciría dramáticamente la inversión en programas y proyectos de beneficio común, incrementaría a futuro el déficit fiscal y consumiría un elevado porcentaje de los ingresos tributarios.Este sombrío escenario Estatal, que contempla solo el pago de salarios a los trabajadores asalariados del sector público, se complejiza cuando el Estado debe ver  la sostenibilidad en el tiempo del referido incremento, es decir, que el incremento no será para una sola gestión, será inflexible a futuro, y en ese sentido el impacto negativo que se describe anteriormente, adquirirá un carácter perenne y progresivo, que se traducirá en un efecto bola de nieve.El incremento del SMN no solo afectará al Estado, sino a numerosos sectores de la sociedad en su conjunto que desarrollan micro, pequeñas y medianas actividades comerciales, de producción, comercialización o servicios que contratan trabajadores para cubrir sus requerimientos.Estos pequeños empleadores, al tener sobre sus espaldas una responsabilidad económica tan grande, cerrarán sus negocios o retiraran al personal que causa obligaciones superiores a las ganancias, puesto que en muchos casos, ni la ganancia total mensual del empleador alcanzaría para poder pagar a uno solo de sus trabajadores.Consecuentemente, con carácter inmediato tendríamos un despido masivo de trabajadores, juntamente con la quiebra o el endeudamiento de los pequeños empleadores que cesarían en sus actividades y pagarían beneficios sociales e indemnizaciones, en muchos casos, con costos elevados.Por otra parte, los negocios o empresas que soporten el incremento salarial, elevarían el precio de los bienes o servicios que ofertan a fin de cubrir sus costos sin afectar sus ganancias. Los productos de la canasta familiar se incrementarían de manera considerable, provocando el alza de los precios y ocasionando la consecuente insostenibilidad y el colapso de la economía de los bolivianos.Finalmente, al incrementar así el SMN, también se ampliaría la brecha entre la población trabajadora y las personas desempleadas que serán desplazadas a la marginalidad, por lo que el incremento, lejos de mejorar la calidad de vida de los bolivianos, los sumirá más en una inestabilidad.*Carlos Tudela es Abogado


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