Algo sobre Monsanto
Para ampliar la idea podemos agregar a la soya el maíz, que es otro de los vegetales intensamente manipulados por Monsanto. Y hace muy poco decíamos que no sería nada raro que a la quinua ya le tenga Monsanto “el ojo puesto”.Vemos entonces que bien sea por la soya, que es uno de los...
Para ampliar la idea podemos agregar a la soya el maíz, que es otro de los vegetales intensamente manipulados por Monsanto. Y hace muy poco decíamos que no sería nada raro que a la quinua ya le tenga Monsanto “el ojo puesto”.Vemos entonces que bien sea por la soya, que es uno de los agro-negocios que más tierra laborable ocupa en Bolivia, por el maíz, que ha sido y seguirá siendo esencial en la dieta de nuestros países, o por la quinua que es la más próxima esperanza de seguridad alimentaria, o finalmente por la petroquímica, que es antiguo y muy legítimo anhelo boliviano, deberíamos saber mucho más sobre Monsanto.Comencemos mencionando que a lo largo de su historia, Monsanto ha ido evolucionando en sus negocios. En sus inicios, en 1901 distribuían sacarina, para 1938 tenían negocios químicos como plásticos y resinas, en 1976 incursionaron en el negocio de los herbicidas y en 1981 se sumaron a la carrera biotecnológica. En el año 2000 contribuyó a descifrar el código genético del arroz. Esa es la parte llamémosla “pacífica”, pese a que la sacarina es cancerígena.En la década de los 60 Monsanto y otros laboratorios fueron contratados por el gobierno de Estados Unidos para producir un herbicida llamado agente naranja utilizado en la guerra de Vietnam con el fin de destruir la selva vietnamita y las cosechas privando a los vietnamitas de alimento y de vegetación donde esconderse. El agente naranja fue un potente químico que causó entre la población vietnamita unos 400.000 muertos y unos 500.000 nacimientos de niños con malformaciones. Con eso hay más que suficiente para un memorial de agravios, pero hace relativamente poco tiempo, en el año 2007 Monsanto fue multado por anunciar que su herbicida Roundup era biodegradable y no tóxico para los animales domésticos y los niños, y la Unión Europea ha clasificado al herbicida de Monsanto como no biodegradable. Preferimos terminar con una información que suena positiva. El responsable del Programa de Hortalizas del Instituto de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), el agrónomo e investigador Hans Mercado, dijo:“En la lógica de los agricultores ellos no quieren perder su producción, no quieren correr riesgos, lo que hace que deban usar diferentes tipos de estrategias para garantizar la cosecha, y por eso usan insecticidas, fungicidas y fertilizantes de manera excesiva. Lo que se está promocionando a través de estas instancias como el INIAF es un manejo adecuado donde se apoye la producción, la aplicación de ciertos productos químicos que sean permitidos de manera integral, de manera que no causen efectos en la población boliviana”. Consuela saber que no somos los únicos preocupados con este tema.


