Cuando las noticias vuelan

Ayer, viernes, hubo un evento muy importante en Washington, que tenía que ver con la agonizante Organización de Estados Americanos, OEA. El debate que seguramente se realizó estaba liderado por los países del Alba y Unasur, que los tiene enfrentados con las más influyentes organizaciones que...

Ayer, viernes, hubo un evento muy importante en Washington, que tenía que ver con la agonizante Organización de Estados Americanos, OEA. El debate que seguramente se realizó estaba liderado por los países del Alba y Unasur, que los tiene enfrentados con las más influyentes organizaciones que dicen que se ocupan de la libertad de prensa y expresión en el continente. Como resultado de una calculada estrategia diplomática, la controversia comenzó en una sesión de la OEA en diciembre de 2011, cuando el gobierno de Ecuador metió unas recomendaciones que supuestamente buscaban fortalecer el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.El nudo del conflicto está en la agencia de la OEA llamada Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, liderada por la colombiana Catalina Botero. Para la Relatoría en particular son dos las propuestas que más la afectan. Por un lado el coto que se propone a las condenas que imparte a través de informes independientes –que es lo que fastidió en extremo a Rafael Correa y Hugo Chávez– así como los límites a su financiación por fuentes independientes del Sistema Interamericano.Hoy, la Relatoría Especial de Libertad de Expresión maneja un presupuesto anual de casi un millón de dólares, mientras las otras siete relatorías del sistema interamericano, en promedio, no tienen más de 300.000 dólares. La diferencia se ha logrado con recursos de cooperación internacional provenientes de Europa, para proyectos diseñados por la Relatoría. Según el bloque en contra, esta financiación externa le resta independencia. La idea es que si la mentada Relatoría deja de recibir ese millón de dólares anuales no habrá con que pagar el funcionamiento que le permite cumplir las órdenes provenientes desde Washington. Y luego de la Relatoría el ejemplo podría cundir, con lo cual la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  y otros programas de la OEA tendrían también los días contados.Hasta aquí solamente estamos haciendo inferencias y deducciones. Habrá que esperar las informaciones verificadas –las noticias, que no sabemos si en este caso “vuelen” – para emitir criterios formales.Otra información que ha estado volando esta semana es el allanamiento al domicilio de la directora del Fondo Monetario Internacional, Cristina Lagarde quien es investigada por “malversación de fondos y falsificación”.El proceso contra Lagarde está abierto desde el verano europeo de 2011 en el Tribunal de Justicia de Francia. Lagarde desechó haber estado involucrada en el hecho, que alude a la venta de Adidas al banco francés Credit Lyonnais cuando la actual funcionaria del FMI era ministra de Economía del gobierno presidido por Sarkozy, entre 2007 y 2011. Por cierto Sarkozy no tiene una sino muchas investigaciones policiales y judiciales pendientes.Pero a otros les sigue preocupando el rally


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