Fanáticos por el rally

Vamos a ocuparnos, entonces, del Rally Dakar-Paris, que ya no tiene que ver con Paris sino con tierras sudamericanas donde ahora se corre. Porque el “Rally” es unidamente eso: una carrera de vehículos sofisticados, entre ellos camiones y motocicletas.El término rally, que en inglés...

Vamos a ocuparnos, entonces, del Rally Dakar-Paris, que ya no tiene que ver con Paris sino con tierras sudamericanas donde ahora se corre. Porque el “Rally” es unidamente eso: una carrera de vehículos sofisticados, entre ellos camiones y motocicletas.El término rally, que en inglés significa: ‘encuentro’, ‘reunión’, define una carrera en carretera abierta. Se utilizó posiblemente por primera vez en el Rally de Monte Carlo de 1911 y hasta finales de la década de 1920 fue poco usado. No sería hasta mediados del siglo XX cuando las competiciones en Europa comenzaron a llamarse rally y especialmente en Francia, país donde se celebraron muchas de las primeras carreras de automóviles. El que ahora se llama Rally Dakar, aunque tampoco llega a esa ciudad africana, capital de Senegal, no es un deporte que se podría llamar “popular” y habría que discutir si se lo puede por lo menos llamar “deporte”. Es, más bien, un espectáculo que, como es natural, gusta y fanatiza a algunas personas, especialmente a quienes tienen carro, o por lo menos motocicleta, pero hay muchas más personas que a duras penas tienen comida, aunque a nadie se le ocurriría decir que el hambre es “popular”, salvo que sea en Potosí, que será por donde pasará el tan mencionado Rally.El argumento con el que han defendido que el Rally pase por Bolivia ha sido que “nos hará conocer”, pero creemos que sin necesidad de poner a correr motocicletas hay gente que algo sabe de Bolivia. Por lo menos algo más que de Dakar.Los que alegarán que “sobre gustos no hay nada escrito” defenderán el gusto por los rallyes, aunque quizás no sepan que este, el Dakar, en los años que tiene de estarse realizando contabiliza ya más de 40 muertes, de participantes y, peor aún, de curiosos que se ponen a ver la carrera. Entre esos víctimas hubo niños y en ese caso inclusive uno que muera es demasiado. Toda esa información está en la enciclopedia Wikipedia, pero quizás los aficionados al rally no sean también aficionados a la lectura.Lo que aún no está en la enciclopedia (la revisamos) es que el año pasado, cuando se hizo por Chile, arqueólogos de ese país reclamaron formalmente porque la carrera causó daños a valiosas reliquias. Esperemos que nada parecido suceda aquí, porque el ministro de marras no tendría como pagar esos daños. Y dejemos ya de ocuparnos también nosotros de asuntos banales, porque hay muchos temas, realmente importantes, que están necesitando atención.Y si de todas maneras nos llama la atención Paris, podríamos ocuparnos de Cristina Lagarde, la directora del Fondo Monetario Internacional, una parisina que ahora está en dificultades con la justicia.


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