De la cumbre a Corea
Se hizo la consulta respectiva con quien debe manejar estos temas en la gobernación departamental y el resultado fue infructuoso, porque estaban de viaje o simplemente porque no supieron qué responder y prefirieron “deslindar responsabilidades”.Al continuar indagando entre ejecutivos...
Se hizo la consulta respectiva con quien debe manejar estos temas en la gobernación departamental y el resultado fue infructuoso, porque estaban de viaje o simplemente porque no supieron qué responder y prefirieron “deslindar responsabilidades”.Al continuar indagando entre ejecutivos seccionales, secretarios de hidrocarburos, directores y otros funcionarios de la densa burocracia oficial el resultado fue el mismo. (El sector privado también tiene burocracia y no es menos densa)En resumen, todo indica que la tal cumbre no se hará y pensar que algunos habíamos llegado a creer que era el primer paso para la industrialización del gas que ahora enajenamos como materia prima. Pero insistimos en que Bolivia se tiene que industrializar y que puede hacerlo. Para aproximarnos a la idea revisamos la historia de los países que lograron, mediante la industrialización, insubordinarse con relación a sus respectivos poderes hegemónicos.Si ustedes lo hacen, con seguridad encontrarán referencias al “milagro alemán”, el “milagro japonés” y otros supuestos milagros, que no fueron sino resultado de coyunturas geopolíticas que ya han sido muy analizadas. El de Corea no fue un milagro, sino la decidida intervención del Estado en la conducción de la economía de un país que había sufrido más guerras que nosotros, los bolivianos, que contabilizamos por lo menos cuatro, contando la de la primera y todavía incompleta independencia.Hoy, Corea, la del sur, tiene una economía liderada por grandes conglomerados que incluyen las multinacionales como Samsung, LG y Hyundai-Kia. Las diez empresas surcoreanas más grandes son Samsung Electronics, POSCO, Hyundai Motor Company, Grupo financiero KB, Compañía eléctrica de Corea, Seguros de vida Samsung, LG Electronics, Hyundai Mobis y LG Chem. (De la del norte que se sigan preocupando los gringos).Con absoluta seguridad que en Bolivia todos hemos escuchado hablar de esas industrias coreanas y no debemos ser pocos los que utilizamos sus productos, porque la economía de Corea del Sur ha crecido rápidamente desde la década de 1950. Hoy en día, es la décima tercera economía más grande del mundo y está clasificado como país desarrollado por la ONU, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. También se encuentra entre los países más avanzados tecnológicamente y mejor comunicados; es el tercer país con mayor número de usuarios de Internet de banda ancha entre los países de la OCDE, siendo también uno de los líderes globales en producción de aparatos electrónicos, dispositivos semiconductores y teléfonos móviles. También cuenta con una de las infraestructuras más avanzadas en el mundo y es líder mundial en la industria de la construcción naval, encabezada por compañías como Hyundai Heavy Industries.Descontando lo que diga el FMI (que para nosotros sigue siendo “elogio de suegra”), es evidente que Corea no se limitó a anunciar cumbres energéticas ni desarrollos industriales. Los hizo y Bolivia tiene mucho que aprender de esa experiencia.


