“Corrupción”

El informe de Transparencia Internacional llena los periódicos demostrando que los gobiernos más viciosos gobiernan a los pueblos más pobres y más atrasados del mundo. Chatura de moral dijo José Ingenieros a esta enfermedad social; y el Congreso, el Poder Ejecutivo y Judicial ni se mosquean...

El informe de Transparencia Internacional llena los periódicos demostrando que los gobiernos más viciosos gobiernan a los pueblos más pobres y más atrasados del mundo. Chatura de moral dijo José Ingenieros a esta enfermedad social; y el Congreso, el Poder Ejecutivo y Judicial ni se mosquean con semejante fama, se abanican con las páginas del nuevo Código de Procedimiento Penal y se mecen en la hamaca del alivio a la pobreza, otra vergüenza que no conoce de leyes y de escarmientos para este cáncer peor que el narcotráfico, el terrorismo o la subversión juntos. Así de clarito. Si alguien levanta la voz de protesta como el Juez que anda reclamando honestidad y cambio, el sistema lo llama “asistémico” para hundirlo y aunque no quieran lo hacen crecer como líder por contraste con los políticos que plagaron la Nación del vicio endémico, pandémico y epidémico.Bolivia jamás saldrá del marasmo si no aplica un sistema duro, que erradique el delito con mecanismos de denuncia y de control social que efectivamente lleve a los corruptos ante los Tribunales de la Justicia Ordinaria y a la cárcel con leyes de investigación de la fortuna, de constatación de bienes antes de ocupar cualquier cargo público y de transparencia al término del empleo. Hasta la función diplomática está envilecida. Hay que despojar a los parlamentarios de privilegios, inmunidades y fueros, es necesario imponer la revocatoria del mandato para aquellos que no cumplan con honradez su misión y hay que eliminar 50% de los representantes nacionales y a todos los suplentes.Hay que reformar la Constitución para imponer la Autonomía Departamental para que en Tarija, al menos, no reine la corrupción que ha contagiado a mucha gente.Hay que acabar con los nidos de corrupción dentro del sector privado y dentro de las cooperativas. No planteo paredones para nadie, no hablo de juicios sumarios ni de tribunales populares, especiales o at doc. que, por cierto, le harían un bien a la sociedad indefensa.Hablo de una decisión de moralizar dentro del Estado de Derecho en paz y entre todos, que es muy diferente que hacerla con violencia para que nadie confunda la gimnasia mental de la que escribo, con la magnesia del reino mineral sobre la que no escribo. La tarea será lenta difícil y atacada por los intereses conquistados, pero no hay otra forma para parar la corrupción descarada hasta formar cultura de honradez. Las únicas herramientas que tienen los pueblos para ser menos pobres, más sanos, más cultos y más ricos, es vivir practicando virtudes morales y sociales y estos ideales se encarnan en el alma social cuando hay voluntad y control civil y no la voluntad política con la que hasta ahora nos han engañado para que, luego de elecciones, abran el arca del poder en donde hasta el justo peca según el Evangelio. Esta es otra bandera de dignidad para colocarla bien alto en la cumbre del cerro de Sama, puerta de ingreso a la comunidad Autónoma del Departamento de Tarija, con moral si Dios quiere.


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