La fiera herida

El próximo viernes se reunirá la OEA, en Washington, naturalmente, donde tienen su “hogar” y los temas de duro debate tendrán que ver con algunos aparatos burocráticos que tiene la organización, entre ellos la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión y la Comisión...

El próximo viernes se reunirá la OEA, en Washington, naturalmente, donde tienen su “hogar” y los temas de duro debate tendrán que ver con algunos aparatos burocráticos que tiene la organización, entre ellos la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, últimamente muy mentada por varios desatinos, especialmente por haber sentenciado indemnizaciones a supuestas víctimas de la violencia en Colombia, las de Mapiripan, que estaban vivitas y coleando mientras el “colectivo de abogados” que las representaban ante la CIDH cobraba la parte que le tocaba en la millonaria indemnización. Eso todavía no ha quedado completamente aclarado y se teme que quede en la impunidad o que la causa “prescriba”, que es otra forma de quedar impunes.Lo de la Relatoría no será fácil, porque en este momento, la Relatoría Especial de Libertad de Expresión maneja un presupuesto anual de alrededor de un millón de dólares, mientras las otras siete relatorías del sistema interamericano, en promedio, no tienen más de 300.000 dólares. La diferencia se ha logrado con recursos de cooperación internacional provenientes de Europa, para proyectos diseñados por la Relatoría.  Esta financiación externa le resta independencia.Claro que no solamente los grupos operativos de la OEA reciben esa sospechosa “financiación externa”, porque muchas organizaciones no gubernamentales, especialmente las que tiene su sede principal en Washington, también la reciben y pueden operar con desfachatez en Bolivia y en otros países del continente con el rotulito de “sin ánimo de lucro”.Estas y varias otras situaciones desairadas similares han puesto a la OEA en esa condición de “fiera herida” y por eso se dice que el viernes, entre otras nuevas iniciativas, se va a someter a votación que Washington deje de ser la sede de la Comisión y que de ahora en adelante sea Buenos Aires.Eso podría desinflamar la situación, pero de ninguna manera acabará con la pretensión reiterada de que América es para los (norte) americanos, es decir, para los estadounidenses, porque los canadienses y mexicanos son también víctimas de esa tan conocida y tan aplicada Doctrina Monroe.Hubiéramos querido ocuparnos hoy de la nuevamente frustrada cumbre energética departamental, que es también, para nosotros, sumamente relevante, pero esto de la OEA tiene que ser analizado ya, en caliente, antes del viernes.Claro que mientras tanto no faltarán quienes creen que fundamental para Bolivia es que el Rally Dakar pase por territorio nacional, con perjuicios similares a los que ya denunciaron desde Chile después del último.Sigamos, entonces, cada quien con lo suyo.


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