Descertificados

El asunto ya provocó reacciones nacionales, pero es previsible que se diluyan frente a la inconmensurable capacidad mediática que tiene Estados Unidos, en la cual destaca la cadena CNN que ya en estos días tuvo el desparpajo de “informar” que Bolivia es uno de los países donde peor se...

El asunto ya provocó reacciones nacionales, pero es previsible que se diluyan frente a la inconmensurable capacidad mediática que tiene Estados Unidos, en la cual destaca la cadena CNN que ya en estos días tuvo el desparpajo de “informar” que Bolivia es uno de los países donde peor se trata a los turistas. Pero no cambiemos de tema, que de turismo también nos ocuparemos en otro momento.Un comunicado de prensa del Ministerio de Gobierno, rechazó ayer el Informe Estratégico de Lucha Contra las Drogas de 2013 y lo consideró contradictorio y una copia fiel del de 2012, porque desconoce los progresos del país del altiplano.Agrega el comunicado que “nuevamente, como hace un año, el informe incurre en contradicciones y valoraciones subjetivas y políticas que ignoran los logros de Bolivia en la guerra contra ese flagelo social”. De algunas de esas flagrantes contradicciones están debidamente archivadas y habrá oportunidad para ventilarlas exhaustivamente. Por ejemplo: La administración de Richard Nixon, al iniciar la “guerra contra las drogas” en 1971 desarrollaba al mismo tiempo el tráfico de heroína en el Sudeste Asiático con el propósito de financiar sus operaciones militares en esa región. La heroína producida en el Triángulo de Oro (donde se unen las zonas montañosas de Vietnam, Laos, Tailandia y Myanmar) era transportada en aviones de “Air América”, propiedad de la CIA.Poco tiempo después, el presidente Gerald Ford solicitó al Congreso en 1976 la aprobación de leyes que sustituyesen la libertad condicionada con la prisión, estableciesen condenas mínimas obligatorias y negasen las fianzas para determinados delitos de drogas. El resultado fue un aumento exponencial del número de convictos por delitos relacionados con el tráfico y consumo de drogas y la consiguiente conversión de Estados Unidos en el país con mayor población penal del mundo. El peso principal de esta política punitiva cayó sobre la población negra y otras minorías. Una magnífica fuente para este tema es el columnista Salvador Capote, cuyas publicaciones periódicas hace circular la agencia ALAI. De ahí tomamos esta otra “muestra” del fariseísmo gringo: “La participación más conspicua de la administración Reagan en el narcotráfico fue el escándalo conocido como “Irán-contras” cuyo eje más publicitado fue la obtención de fondos para financiar a la contra nicaragüense mediante la venta ilegal de armas a Irán, pero está bien documentado, además, el apoyo de Reagan, con este mismo propósito, al tráfico de cocaína dentro y fuera de Estados Unidos”.Con solamente eso quienes deberían resultar inexorablemente “descertificados” son los Estados Unidos, en vez de ponerse precisamente ellos a juzgar a los demás. Especialmente a los países que desde Washington consideran “subordinados”.Quizás al juzgar no se percatan de que la insubordinación hace rato que está en marcha y se concretará pronto sin necesidad de “certificados”.


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