Caridad
Debemos ver a Cristo en nuestros hermanos, no nos olvidemos de que el examen del juicio final se basará en la caridad. Nuestra alegría debe ser, saber que Dios nos ama, Él, que para nada nos necesita, pero sabe que nosotros lo necesitamos y sin embargo nos ama.Porque nos ama, nos acompaña a...
Debemos ver a Cristo en nuestros hermanos, no nos olvidemos de que el examen del juicio final se basará en la caridad. Nuestra alegría debe ser, saber que Dios nos ama, Él, que para nada nos necesita, pero sabe que nosotros lo necesitamos y sin embargo nos ama.Porque nos ama, nos acompaña a lo largo de nuestra vida, en la enfermedad, en el dolor, en la tristeza, en la soledad.San Pablo pudo decir: “Quién nos arrebatará el amor de Cristo?, la tribulación, la angustia, el hambre, el peligro, la enfermedad? ni la muerte, ni la vida, nada podrá arrancarnos el amor de Dios.La vida cristiana es el testimonio de peregrinar por el sendero del amor.Qué difícil es seguir el camino de la caridad y Jesús nos lo explica:“Bendecid a los que os persiguen”“Bendecidlos y no los maldigáis” “Alegraos con los que se alegran, y llorad con los que lloran” “A nadie volváis mal con mal”. “Si tu enemigo tuviera hambre dadle de comer”.Y Jesús también nos dijo: “Un precepto nuevo os doy: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado, en eso conocerán todos que sois mis discípulos”La consecuencia es clara: Aunque asistamos todos los domingos a misa, aunque llevemos el rosario en el cuello, aunque recemos las novenas a no sé cuántos santos, si no amamos al hermano, de nada nos sirve.Al soldado se lo reconoce por el uniforme.Al sacerdote por la sotana.Al cristiano por su caridad.Los hombres no somos islas, formamos mar, estamos vinculados dentro de una unidad de vida admirable. A pesar de esto, cada día van aflorando los egoísmos más inconcebibles. Cada ser humano por ser hijo de Dios tiene su dignidad que debemos respetar.Si atropellamos los derechos de nuestros hermanos para lograr lo que queremos, si por envidia calumniamos a los demás, si solo buscamos nuestro bienestar, es que no conocemos la caridad.Centuplicando tu caridad, centuplicas tu recompensa. La caridad es una virtud por la cual amamos a Dios sobre todas las cosas por Él mismo y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios.En esta virtud se encuentran la esencia y el núcleo del cristianismo, es el centro de la predicación de Cristo y es el mandato más importante. No se puede vivir la moral cristiana haciendo a un lado a la caridad. (Jn 15, 12; 15,17); (Jn 13,34).


