Sobre Lincoln
No hemos visto la publicitada película, pero algo sabemos de Lincoln, que no opaca su fama de antiesclavista, pero pone también en alto relieve su proteccionismo, que habría sido el factor más fuerte en esa cruenta guerra civil, que enfrentó al norte contra el sur de los estados aún no...
No hemos visto la publicitada película, pero algo sabemos de Lincoln, que no opaca su fama de antiesclavista, pero pone también en alto relieve su proteccionismo, que habría sido el factor más fuerte en esa cruenta guerra civil, que enfrentó al norte contra el sur de los estados aún no totalmente unidos, pero que luego del triunfo del norte construirían la nación más industrializada y más poderosa del planeta, cuya hegemonía todavía se siente, es decir sentimos, en casi todo el mundo, aunque haya mermado notoriamente en los últimos años.Es previsible que la película que mencionamos ponga su mayor énfasis en el carácter antiesclavista de Lincoln, pero una lectura crítica de otras fuentes, como Marcelo Gullo y Ha-Joon Chang destaca que “para Lincoln, la abolición de la esclavitud era un tema negociable, con tal de mantener la unión del Estado. Lo único que no estaba dispuesto a negociar era el establecimiento de un estricto sistema proteccionista que amparase a la joven e ineficiente industria gringa de la competencia de la eficiente industria inglesa”.Los objetivos de su presidencia consistían en lo que habían llamado “Sistema americano”, y que se resumía en tres puntos: Una política aduanera proteccionista, “mejoras internas”, es decir, inversiones públicas en infraestructuras, y por último una política bancaria inflacionista. De ahí en adelante ya es historia no crítica, de enciclopedia, pero sería interesante saber cómo la procesó Hollywood. El proteccionismo favorecía al norte, que votó mayoritariamente por los republicanos, y perjudicaba al sur, feudo de los demócratas. El norte era industrial, y al imponer unas aduanas altas se limitaba la competencia extranjera (principalmente británica) de bienes manufacturados. Esto perjudicaba al sur, que tenía que comprarlos a un mayor precio. El aumento de costes, además, no podía repercutirlos en sus exportaciones, ya que se enfrentaba a la competencia internacional. Además mermaba la renta de sus clientes. El norte, además, aprovechaba los ingresos de las aduanas (hasta la Guerra entre los Estados, la principal fuente de ingresos del Gobierno federal), para hacer las “mejoras internas”, que el sur consideraba que no le beneficiaban. Lo mismo pasaba con la banca inflacionista. Para llevar a cabo su programa, el “Sistema americano”, necesitaba que se mantuviera la unión. Un país dividido daría al traste con ese esquema. Por eso Lincoln siempre antepuso la unión a cualquier otra consideración, incluida la esclavitud. Mientras podemos ver la publicitada película, apelando siempre a las enciclopedias, digamos que Abraham Lincoln era escéptico con respecto a las religiones. Creció en una familia altamente religiosa pero nunca se unió a ninguna iglesia. Era reservado acerca de sus creencias y de las creencias de los demás. El resto, es decir la versión Hollywood, habrá que primero verla para comentar luego. Pero no hace falta para eso alquilar balcón.


