Cosas que pasan en Roma
en Roma, donde está enclavado el Vaticano, todavía se oye el escándalo provocado por el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, quien además de controlar muchos medios de comunicación estaba involucrado en proxenetismo.La fiscal que está a cargo del “caso Berlusconi” ofreció...
en Roma, donde está enclavado el Vaticano, todavía se oye el escándalo provocado por el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, quien además de controlar muchos medios de comunicación estaba involucrado en proxenetismo.La fiscal que está a cargo del “caso Berlusconi” ofreció reveladoras informaciones sobre lo ocurrido en la noche en la que una joven llamada simplemente “Ruby” fue llevada a una comisaría de Milán por haber cometido un robo de menor entidad Pero el asunto se creció hasta convertirse en un ruidoso escándalo de “abuso de poder” por una llamada telefónica que “casualmente” realizó el entonces primer ministro para exigir su liberación asegurando que la chica era sobrina del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak.Esa noche, la joven marroquí, con la que presuntamente Berlusconi mantuvo relaciones de pago cuando era menor de edad, fue entregada a la ex consejera de Lombardía Nicole Minetti, persona de confianza del ex primer ministro, después de que el entonces jefe de Gobierno ejerciera presiones.Un personaje central en todo este asunto es la fiscal de menores italianas Anna María Fiorillo, figura clave para dilucidar si Silvio Berlusconi pudo cometer un delito de abuso de poder. Ella, la fiscal, aseguró que siempre sospechó que la marroquí Ruby, con quien el ex primer ministro de Italia pudo mantener relaciones sexuales, era prostituta Sobre el hecho de que Ruby pudiera ser la sobrina de Mubarak y su detención pudiera provocar un conflicto diplomático, el argumento que esgrime Berlusconi para justificar su llamada, Fiorillo indicó con ironía que, a lo sumo, la joven podía ser “hija del rey de Marruecos”.Bien dice la sabiduría popular que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe en forma absoluta. El “cavalieri”, como llamaban a Berlusconi (dudamos que lo sigan llamando así) había acumulado demasiado poder, especialmente poder mediático, que a esta altura dudamos que le esté sirviendo de algo y es más probable que lo esté perjudicando.Dudamos que los “vaticanólogos” que en este momento congestionan la capital italiana, se ocupen de Silvio Berlusconi, porque el cónclave de cardenales es una noticia mucho más amable. Pero algo encontramos sobre el ex ministro en la enciclopedia virtual. Dice Wikipedia: Para el escritor Paul Ginsborg, autor del libro “Silvio Berlusconi; televisión, poder y patrimonio”, la combinación de populismo antidemocrático y poder mediático de Berlusconi lo convierte en una gran amenaza para la democracia. En el libro, que es una biografía que incluye sus primeras andanzas como empresario y playboy hasta la creación de su imperio empresarial Mediaset y el posterior ascenso a la presidencia del Consejo de Ministros de Italia, analiza las relaciones de carácter comercial, los intereses económicos y los procesos judiciales de Berlusconi y de la sociedad italiana que ha aupado y permitido sus triunfos.Estaremos pendientes de ambas noticias.


