Esa temible troika
Una troika designa en política la alianza de tres personajes o entidades de idéntico nivel y poder que se unen en un solo esfuerzo para realizar una misión, a semejanza del antiguo triunvirato de Roma. El término originalmente, en ruso, designa un carro que se desplaza tirado por tres...
Una troika designa en política la alianza de tres personajes o entidades de idéntico nivel y poder que se unen en un solo esfuerzo para realizar una misión, a semejanza del antiguo triunvirato de Roma. El término originalmente, en ruso, designa un carro que se desplaza tirado por tres caballos alineados cada uno al costado del otro. Este término fue usado en la Unión Europea para referirse a un grupo integrado por el Ministro de Asuntos Exteriores del Estado miembro que ejerza la Presidencia del Consejo de Ministros, el Secretario General del Consejo de la Unión Europea, que también ocupó el cargo de Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), y la comisaria europea de Relaciones Exteriores. A partir del Tratado de Lisboa en el 2009, el puesto de Secretario General del Consejo fue separado del cargo de Alto Representante de la PESC, que luego asumió las responsabilidades de la comisaría europea de Relaciones Exteriores. Asimismo también se designó así a la supervisión por parte de las tres instituciones internacionales encargadas de la aplicación sistemática del programa de consolidación fiscal griega, a saber, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, la llamada “troika”. Todas las medidas adoptadas por las autoridades competentes para la gestión de la crisis financiera se han discutido y aprobado por esa troika.El intelectual estadounidense James Petras, que es uno de los mejor informados sobre política internacional, decía en uno de sus últimos comentarios que “Bulgaria, Rumania y otros países están sufriendo la crisis”, al hablar de las crecientes movilizaciones que se dan en esos países. Al respecto contextualizó la situación: “Esos países ex comunistas en primer instancia se lanzaron hacia un proyecto democrático neoliberal, que en los primeros años fue un fracaso, sumió al pueblo en la pobreza, se perdieron los programas sociales, etc. Además, Petras habló de la realidad que viven Portugal y Grecia, donde se radicalizan las protestas.Podrán algunos alegar que la de Petras es una visión sesgada, pero encontramos otras opiniones coincidentes en el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien hace ya diez años, en su libro “El malestar en la globalización” sostenía que el más notorio miembro de esa troika rediviva, el FMI basaba sus políticas “en el anticuado supuesto de que los mercados generaban por si mismos resultados eficientes y bloqueaban las intervenciones deseables de los gobiernos…”.En América Latina no estamos blindados contra el FMI o contra su gemelo que es el Banco Mundial, los cuales de vez en cuando se inmiscuyen en nuestra macroeconomía, aparentemente interesados en nuestras carreteras o en nuestra quinua.Viendo lo que pasa en la destrozada Europa no podemos descuidarnos y es mejor permanecer alerta.


