El rol de Unasur
Lo que está en estos días con mucha actualidad, es otro conflicto que esta vez tiene el Ecuador con la petrolera Chevron y según uno de los directivos de la petrolera (transnacional aunque se identifique como estadounidense) “Chevron está dispuesta a que la Alianza Bolivariana para los...
Lo que está en estos días con mucha actualidad, es otro conflicto que esta vez tiene el Ecuador con la petrolera Chevron y según uno de los directivos de la petrolera (transnacional aunque se identifique como estadounidense) “Chevron está dispuesta a que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medien en el caso que mantiene con Ecuador, dijo el presidente de la petrolera para África-Latinoamérica, Alí Moshiri El directivo aseguró que han contactado al Gobierno de Ecuador y personalmente con el presidente, Rafael Correa, y su canciller, Ricardo Patiño, para “tener una discusión directa con Quito”. “Estamos abiertos a que organizaciones como ALBA o Unasur intermedien”, señaló Moshiri, quien consideró que Chevron “tiene una buena relación con cada país en América Latina”.Afirmó que Texaco, posteriormente adquirida por Chevron, “fue un buen socio en Ecuador, que siguió los procesos y procedimientos”. Es que en el “Cártel de las siete hermanas” las corporaciones a menudo cambian de nombre, por efecto de fusiones, adquisiciones, asociaciones y otros recursos, pero mantienen las viejas mañas. El directivo de la Chevron tenía que culpar a alguien, para limpiar de alguna manera la imagen de su corporación y dijo que “desafortunadamente el problema con el Amazonas y Ecuador es sobre un grupo de abogados en Estados Unidos que no tienen otra intención sino extraer dinero a Chevron, ni se preocupan por la gente en Ecuador”, y consideró que “insultan a la gente y la cultura latinoamericana”.Pero a esos ahora “impopulares” abogados de la Chevron no los contrató Ecuador, ni la Unasur, sino única y exclusivamente la corporación petrolera. El resto es buscarle cinco pies al gato. De manera similar podrían excusar a la Standard Oíl por su injerencia en Bolivia que condujo a la Guerra del Chaco y una infinidad de otros casos, pero lo que intentamos ahora es rescatar algo positivo de esos consecutivos desastres en la relación de nuestros países con las corporaciones transnacionales, mineras, petroleras o de otra índole. Y existe algo positivo.Que un directivo de la Chevron admita que Unasur puede participar en esos conflictos es una buena señal, porque también nosotros creemos que debe hacerlo, como una voz autorizada de nuestros países, que no están ya dispersos ni huérfanos, como siempre lo han estado a pesar de organizaciones panamericanas, interamericanas u otras que se manejaban con toda desfachatez desde Washington.Es hora entonces para comenzar a sacar a esas instituciones integracionistas que hemos organizado, de los discursos retóricos y de las declaraciones liricas, para que cumplan su rol integrador en forma efectiva.


