Aprender de Italia
Diez minutos después del cierre de las mesas electorales, el triunfador político “no tradicional” Beppe Grillo envió por twiter este significativo mensaje: “La honestidad estará de moda”. A pesar de la seguridad del mensaje, parecía difícil creer que el líder del Movimiento 5...
Diez minutos después del cierre de las mesas electorales, el triunfador político “no tradicional” Beppe Grillo envió por twiter este significativo mensaje: “La honestidad estará de moda”. A pesar de la seguridad del mensaje, parecía difícil creer que el líder del Movimiento 5 Estrellas (M5S) estuviese consciente de lo que acababa de pasar en las urnas. Pocas horas después, los datos hablaron claro: su movimiento había deshecho la política italiana.Con más de 8 millones de votos y apenas tres años de vida, el partido que lidera Grillo logró el primer lugar en la Cámara con 25,55% y el segundo en el Senado con 23,79%. En el caos electoral que siguió a las elecciones del pasado fin de semana, el éxito de M5S parece ser una de las pocas certezas.Aunque Grillo no es político “de oficio”, la verdad es que no era un desconocido aun antes de empezar con su blog, que The Guardian eligió en el 2008 como uno de los diez más potentes del mundo. Contador de profesión, su talento mediático lo descubrió un famoso conductor de televisión en una audición. Durante las década del 70 y el 80 su carrera televisiva logró un creciente éxito, y su tradicional comedia empezó a transformarse en sátira política. Esta transformación le costó, en 1986, la expulsión de la televisión pública, cuando acusó al primer ministro, Bettino Craxi, y a los miembros del Partido Socialista de ser ladrones.En el 2005, fundó su blog Beppegrillo.it que, actualizado diariamente, se proponía como plataforma de “contrainformación” y “como espacio abierto a disposición de los usuarios”. El blog obtuvo gran éxito en Italia. O sea que todo el poderío mediático de los políticos tradicionales (entre ellos el del célebre Silvio Berlusconi) terminó derrumbándose ante los novedosos recursos que ahora movilizan fuerzas sociales, en Italia como en todo el mundo.Los resultados de las elecciones en Italia, entonces, unidos al naufragio de la postulación del renunciado primer ministro Mario Monti, sugieren que la ciudadanía no quiere seguir respaldando las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno tecnócrata y promovidas desde la Unión Europea para sanear las cuentas fiscales italianas.El efecto dominó, del cual hablábamos al comenzar, y que ya ha hecho caer a Grecia y a España, parece estar actuando ahora fuertemente focalizado en Italia.Toda la Unión Europea está afectada y para no quedarnos en lamentos, en nuestro propio bloque continental, con Unasur, Celac, Mercosur, etcétera, tenemos mucho para reflexionar y aprender. Porque sí se puede aprender de los errores ajenos, especialmente cuando tuvieron y siguen teniendo protagonistas tan notorios como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio.Es hora de ponerse a estudiar. Pero en serio.


