Históricos e historias
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, el más importante documento político de su tiempo fue redactada por: Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, John Adams, Roger Sherman y Robert R. Livingston y adoptada en el II Congreso Continental el 4 de julio de 1776 por 53 delegados....
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, el más importante documento político de su tiempo fue redactada por: Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, John Adams, Roger Sherman y Robert R. Livingston y adoptada en el II Congreso Continental el 4 de julio de 1776 por 53 delegados. Trece años después, 35 de ellos figuraron entre los firmantes de la Constitución. El núcleo de la vanguardia revolucionaria norteamericana estuvo formado por: George Washington, Thomas Jefferson, John Adams, Madison y Alexander Hamilton que ejercieron el poder sin compartirlo durante los 24 años siguientes. George Washington fue primer mandatario en dos periodos: 1789-1796. Sus sucesores fueron: John Adams, Thomas Jefferson y James Madison. En su primer mandato Washington gobernó con un gabinete de cuatro personas (actualmente lo integran 14), dos de ellos Alexander Hamilton, Secretario del Tesoro y Thomas Jefferson serían luego presidentes. El vicepresidente fue John Adams. En el segundo período repitió Adams. El segundo presidente fue John Adams y Thomas Jefferson su vicepresidente. El tercer y cuarto presidente fue Thomas Jefferson que tuvo como vice a dos figuras de la revolución Aaron Burr y George Clinton. La quinta y sexta administración fue encabezada por James Madison y en la séptima se rompió el ritmo de la continuidad al ser electo James Monroe que participó en la revolución aunque no pasó de soldado. Los hombres de la generación histórica habían gobernado durante dos décadas y media y cedieron el mando cuando agotaron sus posibilidades; las instituciones y la clase política estaban consolidadas y el establishment no corría riesgo alguno. La estabilidad interna alcanzada por los Estados Unidos en un breve período se debió a la supervivencia de sus líderes, a la cohesión de sus elites políticas e intelectuales satisfechas con la independencia conquistada, lo cual satisfizo igualmente al pueblo, así como a la sabiduría conque Washington y sus sucesores condujeron el proceso de consolidación del Estado de Derecho, el liberalismo económico, la política aislacionista y la apertura a la emigración. Las circunstancias políticas fueron favorecidas por la situación geográfica dado que, resguardado por las formidables barreras naturales constituidas por los océanos Atlántico y Pacifico, estas hacen de los Estados Unidos el país más protegido del planeta. Otros procesos como los de Francia, México y Rusia no corrieron la misma suerte, entre otras cosas porque fueron de alguna manera confrontados por Estados Unidos cosa que en el caso de Cuba rebasó todos los límites y obligó a los revolucionarios encabezados por Fidel Castro a cerrar las murallas y asumir la condición de plaza sitiada por más de 50 años. Aunque en los últimos tiempos la desaparición de la Unión Soviética, la crisis económica mundial y el recrudecimiento del bloqueo norteamericano han sometido a Cuba a mayores tensiones, no existen alternativas a la renovación que, como ha reiterado el Presidente Raúl Castro, debe cambiar los rostros y sostener la opción socialista. Es el camino. Allá nos vemos.


