María Nélida y la Secretaría de Patrimonio Natural y Cultural

por su ímpetu y convicción que le pone en su accionar y por las ganas que expresa de querer trabajar - desde la administración pública - por el departamento de Tarija. Por tal motivo,  me dije reflexivamente a mí mismo: ¿por qué no compartir con los demás tal positiva experiencia? ...

por su ímpetu y convicción que le pone en su accionar y por las ganas que expresa de querer trabajar - desde la administración pública - por el departamento de Tarija. Por tal motivo,  me dije reflexivamente a mí mismo: ¿por qué no compartir con los demás tal positiva experiencia?  Claro que hay también muchas otras personas que trabajan  por Tarija, como usted, por ejemplo, que lo hace silenciosamente o, tal vez, también de manera conocida pero - quién sabe - no reconocida.  Si pudiera entrevistarlo, le juro que también se lo publicaría.  Y si lo publico, lo hago motivado por las ganas de superar el contenido de aquello que - en ciertas ocasiones - nos hace actuar a todos como “perros del hortelano”: no comemos ni dejamos comer,  es decir, nos dejamos llevar por la envidia, la rivalidad, el racismo, el falso regionalismo, etc., etc., etc. que nos impiden saber valorarnos unos a otros.  ¿Acaso cuando alguien tiene una buena idea o una iniciativa positiva que beneficie a todos, o va escalando en el servicio a los demás (pero no sirviéndose de los demás) no le ponemos piedras en el camino?  Le vemos todos los defectos habidos y por haber, ya sea por afectos o desafectos, por simpatías o antipatías, pero ni por chiripazo nos esforzamos por practicar si quiera un poco de empatía. Bueno, volviendo a la persona a quien mencionábamos líneas arriba, le diré que me refiero a la Secretaria de Patrimonio Natural y Cultural, la Licenciada en Administración de Empresas con especialidad en Gestión Pública, señora María Nélida Acuña Segovia.  Ella nació en la capital de la provincia O’connor, es decir, Entre Ríos que, a su vez, es sucursal del paraíso terrenal, mejor dicho, capital del edén.   Usted conoce Entre Ríos ¿verdad?  Si puede vaya por allá y se convencerá, independientemente de que “cada panadero alaba su pan”.  Lástima que en días pasados tuvieron que paralizar actividades y bloquear carreteras porque ciertas autoridades parece que no actúan si no se recurre a medidas de presión.  Entonces, María Nélida realizó sus estudios primarios y secundarios allí en Entre Ríos. Para estudios superiores ingresó a la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho donde realizó los estudios que líneas arriba ya le mencioné.  Ah, ella es artista, es cantante y madre de familia.  Tiene tres hijos, de los cuales dos son mellizos, su esposo trabaja en Petrobras como ingeniero civil.  Tal vez Usted diga: “y qué me interesa a mí de su vida”.  Pueda que tenga razón, pero si le informo es para saber algo de nuestros servidores públicos que ahora tendrían que ser “revolucionarios” públicos, que cambien cierta mala imagen (y hasta pésima imagen) pública, revolucionando positivamente su trabajo. Ella asumió su cargo el 30 de enero del 2013 y aceptó “el cargo para aportar en lo cultural con su experiencia y actividad artística”, lo cual por supuesto que es coherente con el cargo, porque constaté que hay cargos ocupados por personas que no tienen la más mínima idea y, si han salido de la universidad, su formación académica no tiene relación con el cargo.  Ergo, la administración pública no marcha como quisiéramos. Entre sus anhelos y proyectos, que María Nélida tiene para hacer realidad, mencionó un encuentro departamental estudiantil en septiembre con danzas de cada región;  encuentros musicales estudiantiles, también de cada región; eguipamiento y construcción de centros culturales, con canto, danza y grabación para que los artistas no pasen calvarios en grabar sus discos; contratar un espacio en televisión para difundir nuestra cultura (ya me imagino que algunos medios estarán como gavilanes...); hacer una revista mensual, y varios otros emprendimientos. La Sinfónica Departamental tiene un tratamiento especial porque es algo prometedor, no como promesa porque ya es una realidad, sino por su connotación social y resonancia nacional, y hasta internacional. ¿Será que todo esto lo hará realidad María Nélida?  Esperamos que sí, siempre y cuando nadie ponga piedras en el camino.  El entusiasmo lo tiene, las posibilidades también.  ¿Y la gente que le acompaña?  Como todos hacemos cultura, de una u otra manera, entonces...


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